jueves, octubre 4

La niña de las lágrimas rosas - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Guardería e  Infantil.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de colores y formas geométricas

la-niña-de-las-lagrimas-rosasCuento

Pepa es una niña con mucha suerte. Tiene una estupenda familia que la adora, muchos amigos que la quieren, uno seño buena y cariñosa que le enseña muchas cosas, unos juguetes muy divertidos y, en definitiva, todo lo que una niña puede desear.

Sin embargo, Pepa llora constantemente. Llora cuando está con la seño, llora cuando juega con sus amigos en el patio del recreo, llora cuando se sube en los columpios del parque, llora a la hora de comer, llora a la hora del baño, llora a la hora de irse a dormir, llora y llora. Y ¿sabéis por qué Pepa llora tanto?. Pues llora porque le encanta ver sus lágrimas.

Resulta que las lágrimas de Pepa son de un bonito color rosa. Cuando les da el sol brillan como diamantes y cuando les refleja la luna parecen perlas. Por eso, Pepa llora sin parar, porque le encanta ver sus lágrimas de color rosa.

Hasta que un día, mientras lloraba, se presentó un hada, el hada de la simpática sonrisa, que le preguntó:

- ¿Pepa, te das cuenta de que por bonitas que sean tus lágrimas más preciosa es una sonrisa?

Pepa la miró sorprendida, era imposible que algo fuera más bonita que sus bellas lágrimas rosas. El hada no sabe de qué estaba hablando, pensó Pepa sonriendo.

- Una sonrisa en tu carita - insistió el hada - resplandece más que el sol, una sonrisa refleja tu felicidad e ilumina a las personas que te quieren. ¿No crees que es mucho más preciosa esa sonrisa que tus lágrimas rosas?

Pepe se quedó pensativa y se miró al espejo. Sonrió y lloró lágrimas rosas. Pepa quería comprobar qué era más bonito, si llorar o sonreír. Después de un ratito seguía pensando que sus brillantes lágrimas rosas eran realmente espectaculares. Sí, lo tenía decidido, seguiría llorando y llorando.

De pronto, Pepa se fijó en sus papás, ellos estaban detrás, en silencio, mirándola llorar delante del espejo. La niña observó que cuando su carita se llenaba de lágrimas rosas sus papás se entristecían mientras que si ella sonreía sus papás relucían más que el sol, la luna y las estrellas.

En ese momento, Pepa descubrió que por mucho que le gustaran sus lágrimas rosas, una gran sonrisa alumbraba a sus papás, sus amigos y a todas las personas que la querían y, desde ese día, solo lloraba de vez en cuando, solo para ver el brillo de sus lágrimas rosas.

¿Y tus lágrimas, de que color son y que figura forman? Trabajamos las formas y colores en este vídeo:



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