martes, marzo 13

Quelseri, un regalo para mi papá - Lectoescritura


Cuento: 

Nicky estaba seria y pensativa. Su mamá y también en el cole, su seño le habían explicado que pronto sería el "Día del Padre". Al parecer, era un día especial donde se les recordaba a los papás cuanto se les quiere. Nicky quería hacerle algo distinto a su papá, quería sorprenderle pero no se le ocurría cómo.

De pronto Nicky tuvo una gran idea, un cuento, le escribiría un cuento a su papá y ese sería su regalo para él. Inmediatamente cogió un lápiz y papel y comenzó a escribir:

Quelseri era un país distinto a los demás, los niños corrían por las calles todo el día sin ir al cole, no había normas, se podía comer chocolate sin parar, subirse al sofá con los zapatos, bañarse sólo si les apetecía, no había que recoger los juguetes...en fin, era ideal. Todos los que vivían allí hacían lo que les daba la gana cada minuto del día, estaban encantados.

Lo singular de Quelseri es que no había papás ni mamás, sólo niños, niños de todas las edades que podían hacer lo que les diera la gana todo el tiempo. Eran felices, jugaban sin parar y nunca nadie les decía lo que estaba bien o lo que estaba mal, nadie les regañaba, nadie les daba instrucciones ni ponía reglas.

Hasta que un día, llegó a Quelseri Nicky. Ella era una niña inquieta, revoltosa, traviesa pero dulce, cariñosa y educada. Cuando Nicky llegó a aquel país se sorprendió de lo desordenado que estaba todo, no se encontraban los juguetes, ni las cucharas, ni los platos...Los niños tenían los dientes picados de comer dulces sin parar, estaban sucios y olían muy mal.

- ¿Vuestros papás os dejan comer tanto chocolate? ¿E ir tan sucios? Y los juguetes están todos estropeados y tirados por el suelo, ¿no tenéis que recogerlos? - dijo Nicky muy sorprendida.

- Aquí no hay papás, por eso se vive tan bien. Cada uno hacemos lo que nos da la gana - dijo sonriente y feliz un niño con todos los dientes negros y la cara llena de churretes.

- ¿Sin papás? - respondió Nicky impresionada - Pero, ¿quién os da besitos? ¿Quién os ayuda a levantarse del suelo si os caéis? ¿Quién os prepara ricas comidas? ¿Quién os acompaña cuando queréis ir a casa de algún amigo o al parque o al cole? ¿Quién os explica las cosas que no entendéis? ¿Quién os abraza cuando estáis tristes? ¿Quién lee con vosotros?

Los niños de Quelseri miraron con asombro a Nicky. A ellos nadie les daba abrazos ni besos, ni les ayudaba a nada pero, podían hacer lo quisieran, sin normas, sin reglas...

- Los papás - dijo Nicky - son muy importantes. Ellos nos apoyan y nos enseñan. Todo lo que nos dicen o lo que hacen es bueno para nosotros. Por ejemplo, es mejor no comer muchos dulces para que nuestros dientes estén sanos, es mejor bañarse porque estando limpitos es más agradable estar a nuestro lado, debemos alimentarnos bien para crecer y estar fuertes, es conveniente recoger y cuidar los juguetes para que no se estropeen y podamos disfrutar de ellos mucho tiempo.

- ¿Por qué sabes esas cosas Nicky? - preguntó un niño con la ropa sucia y rota.

- Me lo ha explicado mi papá. Yo le quiero mucho porque me cuenta todas estas cosas y otras muchas más pero, sobretodo, ¿sabéis que es lo mejor de tener un papá? - dijo orgullosa Nicky - Lo mejor de tener un papá es saber que siempre podrás contar con él, que hagas lo que hagas siempre estará a tu lado, cuidando de ti y queriéndote tanto como tú le quieres a él. Me encanta cuando mi papá llega a casa y me abraza fuerte fuerte, juega conmigo, me hace cosquillas, me ayuda a bañarme, a cenar y me arropa en mi cama. Nunca tengo miedo de noche porque se que, mientras yo duermo, mi papá también cuida de mi. Yo adoro a mi papá.

Todos los niños de Quelseri estaban en silencio, escuchando lo que Nicky contaba de su papá y, sobretodo, como lo contaba. Ahora todos sentían la necesidad de tener un papá como tenía Nicky. Un papá que, aunque les pusiera normas, les quisiera y les cuidara para siempre.


Ahora inténtalo tú, invéntate un cuento de regalo para tu papá, seguro que le encantará.

lunes, marzo 5

¡¡Misi, están montando el circo¡¡ - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, te proponemos que visualicés juntos el vídeo.

Cuento:
 

misi-estan-montando-el-circo-lectura-comprensivaA Misi le pareció que estaban todos muy nerviosos aquella mañana. Con desgana y lentamente se levantó de su cama para desayunar un gran tazón de leche. Toda la familia estaba en la cocina riendo, bailando y saltando. Parecían emocionados, especialmente felices. El gatito Misi les miró con fastidio, hacían mucho ruido y no le habían dejado dormir hasta tarde.

Una vez llenado su estomago preguntó con poco interés qué es lo que pasaba para tanto alboroto.

- Vamos al circo, hoy llega el circo, estará aquí al lado, lo montan en la explanada de detrás de casa. Hay payasos, trapecistas, domadores, malabaristas y animales maravillosos, que saben hacer cosas espectaculares como leones que saltan aros, elefantes que bailan, monos que hacen piruetas y muchas cosas más. Será genial - dijo Toni eufórico.

Misi lo miró sin entusiasmo, no entendía que eso fuera para tanto. Al gatito Misi le parecía más interesante echarse en su cama a dormir su siesta de la mañana.

Los niños se vistieron rápidamente y, aprovechando que era sábado y no había cole, se fueron a la explanada a ver cómo montaban la carpa del circo. Era maravilloso verlos trabajar, cada uno sabía exactamente lo que tenían que hacer y cuando hacerlo, los focos, las gradas, la pista, los columpios para los trapecistas, las vallas para que los animales no hicieran daño a nadie...y mientras, por detrás, los cuidadores lavaban y alimentaban a los animales y los artistas ensayaban sus números.

Toni no quería que Misi se lo perdiera, era una oportunidad única. Por eso, entró corriendo en casa y gritando:

- Misi, Misi ¿Dónde estás? Vente, ven a ver cómo montan el circo, cómo comen los animales y cómo ensayan los malabaristas. Es estupendo, vente, vamos.

Misi, como siempre, estaba tirado en la cama, allí parado, dormitando, sin hacer nada, pasando el tiempo. El gatito miró a Toni con pereza y apatía y se dio la vuelta para que lo dejara dormir un poco más.

- Misi, ahí tirado te lo pierdes todos. Está bien descansar de vez en cuando, pero si sólo haces eso, no disfrutas de las cosas. Vente, te encantará, te divertirás - dijo Toni con insistencia.

A Misi no le interesaba nada de lo que Toni le estaba diciendo, quería seguir allí tirado pero sabía que su amigo no le dejaría dormir hasta que fuera un rato con él, de modo, que se levantó con indiferencia y anduvo lentamente hasta la explanada dónde estaba el circo. Durante el corto trayecto, el gatito, iba maullando en tono de protesta, se quejaba por andar, por las piedras, por las gente, por el ruido, se lamentaba por todo.

Cuando llegaron a la explanada dónde estaban montando el circo, Toni mostró a su amigo todos los rincones. Las caravanas en qué vivían los payasos, las taquillas para comprar las entradas, la carpa ya casi terminada de montar, los ensayos. Misi lo seguía de cerca sin deleitarse en nada, tan sólo deseoso de que terminara todo aquello para tenderse y echar una siesta.

En uno de los rincones, por detrás de la carpa, Toni y Misi encontraron a un mago ensayando su número. El Mago Toc le pidió a Misi y a su amigo que le ayudasen en el ensayo. Misi aceptó de mala gana a la espera de que terminase lo antes posible para irse a dormir. El gatito Misi y Toni entraron en una caja mágica y el Mago Toc, con su varita, los trasladó a un lugar muy especial.

Toni paseó en un gran barco de chocolate y vio preciosos paisajes, animales increíbles y personajes fantásticos. Aquel viaje era espectacular y Toni lo disfrutó a la grande, con entusiasmo e intensidad.

Misi, sin embargo, paseó por un lugar triste y sobrio, no había nada, sólo camas. Estaba vacío de gente, de plantas, de animales. No había ruidos, ni colores. Sólo silencio y oscuridad.

Cuando el Mago Toc con su varita mágica hizo que Misi y Toni volvieran a la explanada del circo, Toni estaba pletórico de felicidad, le había encantado la aventura mientras Misi estaba apenado y afligido con la experiencia.

El Mago Toc les dijo:

- Cada uno habías viajado a vuestro corazón. Como Toni disfruta y vive con intensidad las cosas, en su viaje había colores, alegría y vida mientras que tú, Misi, como sólo quieres estar solo, en silencia y durmiendo pues todo estaba triste y oscuro.

Misi abrió muchos los ojos sorprendido. El Mago Toc tenía razón, desde ahora en adelante sería menos perezoso y vago y gozaría más de cada momento que pudiese vivir.

Esa misma noche, Misi, Toni y otros muchos niños se divirtieron muchísimo con el gran espectáculo del circo.


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