viernes, febrero 9

La perrita Clothy y su nuevo hermano - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.

la-perrita-clothy-y-su-nuevo-hermano-matematicasCuento


A la perrita Clothy le gustaba que le prestaran atención, le gustaba que la acariciaran, que la peinaran y que la mimaran.

Cuando paseaba por la calle ladraba para que la miraran los que pasaban por su lado, si estaba en el parque ladraba a los niños en los columpios para que se le acercaran, si estaba en casa ladraba en la cocina, en el salón o en el baño para que no olvidaran que estaba allí. Era feliz siendo el centro de atención de todos los que la rodeaban. Consideraba que todos tenían que admirarla y estar sólo y exclusivamente pendiente de ella.

Un día, cuando estaba tendida en su camita descansando la siesta, oyó un ladrido pequeño, como de un perro bebé. Se levantó de un salto y fue a ver qué pasaba.

Allí, en la entrada de la casa, había un cachorro negro como el betún y con unos ojillos tiernos y simpáticos. Todos los de la casa estaban acariciándolo, abrazándolo y diciendo cosas bonitas sobre él. La perrita Clothy empezó a ladrar, como siempre, para que todos la miraran pero nadie volvió su cara.

La perrita Clothy estaba muy enfadada, ladraba y ladraba hasta quedar afónica sin que nadie le echara cuenta. El perrito recién llegado tenía toda la atención y ella ninguna.

Pusieron una preciosa cama nueva en el centro del salón para el recién llegado, le trajeron la mejor taza para el agua y el plato más bonito con su comida favorita y se sentaron a su alrededor a esperar que hiciera alguna monería absurda de perro bebé.

La perrita Clothy estaba cada vez más molesta, aquel perro feo tenía que irse. Los siguientes días se los pasó ideando travesuras para culparan al cachorro. Pero no había manera, todos adoraban a aquel perro pequeño y tontorrón, parecía que nadie recordaba que Clothy estaba allí.

Se sentía sola y abandonada, estaba triste, enfadada, desganada, no le apetecía comer, ni jugar, ni salir. La perrita Clothy se entretenía jugando un poco con las matemáticas para que el tiempo le pasara más rápido. Juega con ella haciendo estas fichas, si quieres, y después sigues con el cuento:



De pronto, una mañana se acercaron a ella, la cogieron en brazos y la abrazaron con fuerza:

- ¡Ayy! mi perrita bonita. ¿Sabes que te adoramos todos? Eres la mejor, estos día con la llegada de Pequeñín, no te hemos prestado tanta atención, pero te has portado como una perrita buena, mayor y comprensiva. ¿Qué te parece tu nuevo hermanito? Es muy pequeño y ahora necesita muchos cuidados pero en breve podrá jugar en el parque, correr junto a ti por la calle, nos divertiremos mucho y, además, cuando nosotros no estemos tu estarás acompañada.

La perrita Clothy ladró feliz, estaba encantada de recibir mimos, caricias y palabras bonitas. Ella no se había parado a pensar que con un perrito más en casa sería más entretenido y siempre tendría compañía.

La perrita Clothy, por primera vez, se acercó a mirar detenidamente a Pequeñín. Lo miró muy seria y con interés, examinándolo, pensativa, no parecía muy divertido, no hacía nada, sólo estaba allí comiendo y durmiendo. De pronto, cuando la perrita Clothy se marchaba aburrida, Pequeñín ladró con suavidad, con cariño como si supiera que Clothy era la mejor hermana del mundo. La perrita Clothy se volvió y acarició a su hermanito con ternura.

Sin duda, sería genial tenerlo en casa. Ahora sabía que había abrazos, mimos y caricias suficientes para compartirlas entre los dos.

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