lunes, febrero 12

Felicidades por Amar - Grafomotricidad


Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primaria.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y hagan con ellos unos ejercicios de grafomotricidad que podéis encontrar en el vídeo.


felicidades-por-amar-grafomotricidadCuento 

Juan estaba sentado en la puerta de su casa serio y pensativo. Estos días oía por todas partes hablar del día de los enamorados. Juan no sabía qué era enamorados y no estaba seguro quién podría explicárselo. Finalmente decidió preguntarle a su mamá.

- Es un día especial, un día que se celebra que se está enamorado, que se quiere, que se siente amor e incluso, algunas personas, se hacen regalos - dijo su mamá.

Juan se quedo sorprendido pero no estaba seguro de haberlo entendido. Se acostó pensando en ello y deseando que llegara ese día para saber qué pasaba de especial.

Cuando se levantó a la mañana siguiente su papá le estaba dando un gran ramo de flores rojas a su mamá, ella sonreía y le daba besitos. Juan lo miró desconcertado, hoy no era el cumple de mamá.

- Buenos días Juan, felicidades cariño - le dijo su papá.

- Felicidades - le dijo también su mamá cogiéndolo en brazos y apretándolo fuerte - Felicita a tu hermanita también, Juan.

- ¿Qué pasa? ¿Es el cumpleaños de todos nosotros? - preguntó Juan fascinado.

Su papá y su mamá sonrieron cariñosamente y le recordaron que era el día de los enamorados. Este día, le recordó su mamá, es el día especial en el que se celebra el amor. Se trata de recordarle a las personas que amamos que estamos aquí, que siempre compartimos sus alegrías, que les apoyamos en sus decisiones, que nos apenamos cuando están tristes.

- Y ¿por qué me felicitáis a mí? - preguntó Juan.

- Porque es tu día, es nuestro día. Es el día especial de todas las personas que aman - respondió su mamá.

Juan hizo una lista de las personas a las que quería mucho: mamá, papá, hermanita, titos, abuelos, amigos, seño..¡Puff! Era cierto, había mucha gente a la que Juan quería y esas mismas gente también lo querían mucho a él. Entonces tuvo una gran idea, les haría un regalo por aquel día especial. A su mamá una pulsera, a su papá un coche nuevo, a su hermanita una muñeca, a su abuelo unas gafas nuevas, a su abuela unos zapatos rojos, a..

- Juan, Juan, ¿en qué piensas? - le dijo su mamá.

Cuando Juan se lo dijo a su madre ella sonrió y le dijo:

- No es necesario todos esas cosas, el día del amor no es para hacer muchos y caros regalos, es para recordar a todas esas personas que tanto te quieren que también tu los quieres a ellos. Es suficiente con una palabra amable, un beso, un abrazo o compartir con ellos algo que para ti sea muy importante. Y sobretodo, es un día para reflexionar cómo seguir demostrando nuestro amor, cada día del año, a todas ellos.

- ¿Tú lo haces mamá? ¿Tú demuestras todo el año que quieres? 

- Cuando te hago verduras a pesar de que no te gustan es porque te quiero, cuando papá te lleva al cole por la mañana a pesar de que algunos días no te apetece levantarte es porque papá te quiere, cuando la hermanita llora cuando no le dejas tus juguetes es porque te quiere y quiere hacer lo mismo que tú...En cada cosa que se hace y se dice se está demostrando el amor - contestó su mamá.

- Ya lo entiendo todo mami - dijo Juan feliz - El día de los enamorados es cuando celebramos que durante todo el año nos queremos.

Ahora, si te apetece un poco de escritura y grafomotricidad con Juan en este vídeo:



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viernes, febrero 9

La perrita Clothy y su nuevo hermano - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.

la-perrita-clothy-y-su-nuevo-hermano-matematicasCuento


A la perrita Clothy le gustaba que le prestaran atención, le gustaba que la acariciaran, que la peinaran y que la mimaran.

Cuando paseaba por la calle ladraba para que la miraran los que pasaban por su lado, si estaba en el parque ladraba a los niños en los columpios para que se le acercaran, si estaba en casa ladraba en la cocina, en el salón o en el baño para que no olvidaran que estaba allí. Era feliz siendo el centro de atención de todos los que la rodeaban. Consideraba que todos tenían que admirarla y estar sólo y exclusivamente pendiente de ella.

Un día, cuando estaba tendida en su camita descansando la siesta, oyó un ladrido pequeño, como de un perro bebé. Se levantó de un salto y fue a ver qué pasaba.

Allí, en la entrada de la casa, había un cachorro negro como el betún y con unos ojillos tiernos y simpáticos. Todos los de la casa estaban acariciándolo, abrazándolo y diciendo cosas bonitas sobre él. La perrita Clothy empezó a ladrar, como siempre, para que todos la miraran pero nadie volvió su cara.

La perrita Clothy estaba muy enfadada, ladraba y ladraba hasta quedar afónica sin que nadie le echara cuenta. El perrito recién llegado tenía toda la atención y ella ninguna.

Pusieron una preciosa cama nueva en el centro del salón para el recién llegado, le trajeron la mejor taza para el agua y el plato más bonito con su comida favorita y se sentaron a su alrededor a esperar que hiciera alguna monería absurda de perro bebé.

La perrita Clothy estaba cada vez más molesta, aquel perro feo tenía que irse. Los siguientes días se los pasó ideando travesuras para culparan al cachorro. Pero no había manera, todos adoraban a aquel perro pequeño y tontorrón, parecía que nadie recordaba que Clothy estaba allí.

Se sentía sola y abandonada, estaba triste, enfadada, desganada, no le apetecía comer, ni jugar, ni salir. La perrita Clothy se entretenía jugando un poco con las matemáticas para que el tiempo le pasara más rápido. Juega con ella haciendo estas fichas, si quieres, y después sigues con el cuento:



De pronto, una mañana se acercaron a ella, la cogieron en brazos y la abrazaron con fuerza:

- ¡Ayy! mi perrita bonita. ¿Sabes que te adoramos todos? Eres la mejor, estos día con la llegada de Pequeñín, no te hemos prestado tanta atención, pero te has portado como una perrita buena, mayor y comprensiva. ¿Qué te parece tu nuevo hermanito? Es muy pequeño y ahora necesita muchos cuidados pero en breve podrá jugar en el parque, correr junto a ti por la calle, nos divertiremos mucho y, además, cuando nosotros no estemos tu estarás acompañada.

La perrita Clothy ladró feliz, estaba encantada de recibir mimos, caricias y palabras bonitas. Ella no se había parado a pensar que con un perrito más en casa sería más entretenido y siempre tendría compañía.

La perrita Clothy, por primera vez, se acercó a mirar detenidamente a Pequeñín. Lo miró muy seria y con interés, examinándolo, pensativa, no parecía muy divertido, no hacía nada, sólo estaba allí comiendo y durmiendo. De pronto, cuando la perrita Clothy se marchaba aburrida, Pequeñín ladró con suavidad, con cariño como si supiera que Clothy era la mejor hermana del mundo. La perrita Clothy se volvió y acarició a su hermanito con ternura.

Sin duda, sería genial tenerlo en casa. Ahora sabía que había abrazos, mimos y caricias suficientes para compartirlas entre los dos.

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martes, febrero 6

A Tico le da miedo el circo - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.
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Cuento

Tico era un risueño monito simpático, travieso y ruidoso. Le encantaba jugar con sus amigos, correr por las calles, subirse en los columpios y hacer castillos en los areneros. 

La mejor amiga de Tico se llamaba Lila, era una estrella dulce y cariñosa que disfrutaba con las cosas sencillas. Juntos, Tico y Lila, vivían grandes aventuras inventando cuentos o escondiendo tesoros en el patio del colegio.

Una fría mañana de Febrero, Lila muy ilusionada, le haría a Tico un regalo muy especial. En esos días, muy cerca de casa, habían montado un circo, con fieros leones, simpáticos elefantes, ágiles trapecistas y divertidos payasos. Lila estaba encantada de ir con su amigo a disfrutar del espectáculo, seguro que a Tico le gustaría muchísimo.

Lila casi no podía esperar a llegar al colegio para darle a su amigo la gran sorpresa pero, cuando nerviosa le contó a Tico su plan, el monito empezó a llorar desconsolado. Lila no sabía como calmar a Tico, no tenía ni idea de qué le pasaba y por qué lloraba de esa manera.

Cuando, Tico, por fin, se relajó dijo:

- No quiero ir al circo, me dan miedo los payasos.

- ¿Los payasos? - dijo Lila sorprendida - ¿Por qué te dan miedo los payasos? Son divertidos y simpáticos.

Lila no lo podía entender y Tico no lo sabía explicar. El monito sólo sabía que le asustaba, que cuando los veía con sus grandes narices rojas, sus caras pintadas y sus enormes zapatos sentía miedo y quería irse con su mamá.

Cuando Tico y Lila entraron aquel día en la clase estaban tristes, muy tristes. En la asamblea los dos contaron lo que les pasaba y entonces la seño les dijo:

- El miedo es algo normal. Todos tenemos miedo de algo o de alguien. No es malo sentirse así. Decidme ¿quién tiene algún miedo?

- A la oscuridad.

- A los monstruos.

- A los dragones.

- A los perros.

- Cuando no encuentro a mi mamá en el parque.

- Eso es, todos tenemos miedo alguna vez, yo también, pero ¿Sabéis que es lo realmente importante cuando se tiene miedo?

- No seño, no lo sabemos - dijeron todos a la vez.

- Hay que saber distinguir si es un miedo imaginario o es de verdad - dijo la seño - Por ejemplo, los fantasmas no existen, sólo están en nuestra imaginación entonces ese miedo es imaginario. O por ejemplo, si le hacemos daño a un perro puede mordernos, ese miedo es real y, por eso, hay que ser prudente y cuidadoso con los animales.

Tico se quedó pensativo, no estaba seguro si su miedo a los payasos era imaginario o de verdad. Los payasos existían, no eran inventados pero no parecían peligrosos.

Su seño miró a Tico y sonriéndole con ternura le dijo: 

- Tico, a veces los miedos no tienen un motivo claro, y lo mejor entonces es enfrentarse a ellos, es decir, acompañado de tus papás, te acercas a un payaso y así sabrás si realmente te asustan.

Tico pensó que su seño tenía razón, su amiga Lila tenía mucha ilusión de ir juntos al circo y él tenía que sentir de cerca a esos payasos que tanto le asustaban para saber qué tipo de miedo era. 

Por fin, Tico y Lila fueron al circo. Los dos disfrutaron muchísimo del espectáculo, de los animales, de los trapecistas, de los malabaristas y de los payasos. 

Unos días después, cuando en su cole se celebraba el carnaval Tico decidió disfrazarse de payaso, porque ahora sabía que su miedo, era imaginario.


Ahora, si te apetece podemos jugar un poco con Tico y las matemáticas con este vídeo:





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