lunes, enero 29

Abuela, ¿Cómo puedo conseguir la Paz? - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación.

Cuento:

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Enrique salió del colegio pensativo. La seño les había hablado sobre el día de la Paz y les había explicado muchas cosas. Enrique nunca se había parado a pensar sobre ello. Llegó a su casa serio, no le gustaba la idea de que tantas personas en tantos países vivieran en guerra. Enrique se preguntaba qué podría hacer él para que no sufrieran esos niños.

Cuando llegó a su casa, su abuela estaba allí, había ido a visitarlos. A Enrique siempre le daba alegría de verla pero aquel día estaba triste.

- ¿Te pasa algo Enriquito? - le preguntó su abuela.

Cuando Enrique le contó lo que acababa de descubrir su abuela se sentó en la butaca y le contó una historia.

Hace muchos, muchos años, en un precioso y lejano país no celebraban el día de la Paz, ni tan siquiera conocían la palabra Paz, o mejor sería decir que no conocían otra cosa. Era un país muy especial y maravilloso. Sus habitantes nunca discutían, ni se peleaban, ni se enemistaban, ni luchaban los unos contra los otros. En aquel país todos compartían, se ayudaban, se amparaban, se querían y respetaban.

Hasta que un día apareció allí Renqui. Era un ser malvado, perverso, egoísta, ambicioso. Disfrutaba engañando, peleando y traicionando. Buscaba la guerra allá por donde iba.

Por su actitud, poco a poco, todos los habitantes del país se fueron volviendo desconfiados, dejaron de apoyarse los unos a los otros, comenzaron las discusiones, las peleas y las guerras.

En aquel país siguió sin utilizarse la palabra Paz pero, ahora no era porque no conocieran otra cosa, sino porque siempre estaban en guerra.

A Enrique le pareció que la historia de su abuela no le solucionaba su problema.

- Abuela, pero esa historia no me sirve. Yo quiero saber qué podría hacer para que no hubiera guerras en el mundo, para que niños como yo no estén tristes, no pierdan sus casas, no se queden sin sus papás y todas esas cosas tan feas que nos ha contado la seño.

- Pues de eso va la historia Enriquito - le dijo su abuela - Si una sola persona puede provocar mucho mal una sola persona también puede provocar mucho bien.

- Pues dime cómo abuela - dijo ansioso Enrique.

- Pues si no te peleas con tus amiguitos en el recreo, si compartes tus juguetes en el parque, si no discutes con tus hermanos, si no te enfadas con tus papás...estás evitando la guerra. Si te fijas en la historia, Renqui molestaba a los demás con sus formas, con su carácter y su maldad y esas personas se enfadaban más y más hasta que siempre estaban así. Cuando muchas personas pasan mucho tiempo enojados empiezan las guerras.

- ¿De verdad abuela? Entonces si yo soy generoso y me porto bien con los demás, ellos estarán contentos y también se portarán bien con otros y así como una cadena - dijo Enrique

- Eso es, cariño - contestó sonriendo con dulzura la abuela.

- Claro, eso sí lo puedo hacer abuela, yo puedo evitar las guerras. Haré lo que me has dicho y, a lo mejor, cuando yo sea mayor ya no hace falta celebrar un día de la Paz sino que todos los días serán de Paz.

Preguntas de Comprensión propuestas:

¿Cómo se llama el protagonista del cuento?; ¿De qué les había hablado la seño en clase ese día?; ¿Por qué estaba triste Enrique?; Cuéntame a tu forma la historia que la abuela le contó a Enrique; A Enrique le pareció que esa historia no le servía pero ¿qué le dijo su abuela?; ¿Cómo se forman las guerras?; ¿Qué puedes hacer tú para evitar las guerras?; ¿Qué deseaba Enrique que pasara cuando él fuera mayor?

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miércoles, enero 24

Los calcetines mágicos - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación en el vídeo.


Cuento


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A Belén no le gustaba dormir sola en su habitación, le asustaba la oscuridad, los ruidos y las sombras. Ella quería dormir en la cama de sus papás. Por eso Belén, todas las noches, llamaba una y otra vez a su mamá. Le pedía agua, le decía que tenía frío o lloraba porque no encontraba su peluche, pero lo único quería Belén, en realidad, era dormir con sus papás.



Un día su mamá le hizo un regalo sensacional. Belén llegó a casa y en la mesa había un paquete envuelto con un bonito papel de sus dibujos animados favoritos.



- Belén es para ti - le dijo su mamá - es un regalo sorpresa.



Belén rompió el papel para abrirlo lo más rápidamente posible muy nerviosa y emocionada con el regalo. Era una cajita cuadrada rosa que tenía dibujada una varita mágica y unos calcetines. Belén abrió la tapadera de la caja con cuidado y sacó un par de preciosos calcetines.



- Son calcetines mágicos - dijo su mamá - Son para dormir.



- ¿Calcetines mágicos para dormir? - preguntó muy sorprendida Belén.



Entonces su mamá se sentó en el sofá con Belén en sus piernas y le contó la historia.



Existe un hada, el hada de los sueños, que vive en el país del descanso. Ella es la que cuida de que todos podamos descansar durante toda la noche. El hada de los sueños hace calcetines especiales para que los niños puedan dormir. Sólo hay una condición para que funcione la magia, que cada uno tiene que estar tranquilo y solo en su cama. Cuando un niño se coloca los calcetines mágicos del hada y se mete en la cama, nada les puede pasar. Los niños están protegidos por el hada de los sueños y los miedos desaparecen.



Belén estaba fascinada. Deseaba con todas sus fuerzas que se hiciera de noche para probar sus calcetines mágicos.



El día se le hizo muy largo a Belén y en cuanto empezó a oscurecer se fue a su cama. Cuando su mamá le puso los calcetines mágicos el miedo desapareció. Belén estaba contenta de estar sola y a oscuras en su habitación, sabía que con esos calcetines el hada de los sueños cuidaba de ella. Belén durmió toda la noche de un tirón, no le entró sed, ni frío, ni calor y ya no quería dormir con sus papás. Belén lo tenía decidido, todo pero que todos los días, se pondría sus calcetines mágicos y se acostaría sola en su cama.



- Mamá - dijo Belén por la mañana al levantarse - me encanta dormir solita en mi cama con mis nuevos calcetines mágicos.

En este vídeo podemos jugar y comprobar si se ha comprendido el cuento:




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lunes, enero 22

El viaje de Chupete - Grafomotricidad


Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y hagan con ellos unos ejercicios de grafomotricidad que podéis encontrar en el vídeo.


el-viaje-de-chupete-grafomotricidadCuento

María lo estaba buscando por todas partes, encima de la mesa, en su cama nueva, en la cuna de su muñeca...hasta que, por fin, lo encontró.

- Estás aquí, hay por fin, Chupete, que te quiero - dijo María feliz

Cuando María miró a su querido Chupete se dio cuenta que estaba muy triste.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás tan triste? - preguntó María

- Me tengo que ir, ya es hora de que me vaya a buscar a mi mamá. Tú y yo somos muy buenos amigos pero echo de menos a mi mami.

María se quedó muy seria y pensativa. Para ella Chupete era muy importante. Él la ayudaba a dormir, la hacía sentir segura cuando se quedaba en la guarde sin su mamá, le quitaba el dolor si algún niño la empujaba, la tranquilizaba si se enfadaba mucho...María nunca había pensado que algún día Chupete se tendría que marchar.

- Pero no puedes irte, yo te necesito mucho, mucho - dijo María a punto de llorar.

- Que va María - dijo Chupete - No me necesitas, estarás muy bien sin mí porque ya eres muy mayor y cuando te pasa algo lo sabes explicar.

- Por ejemplo - insistió María - si me quitan mis juguetes y tú estás conmigo se pasa pronto la pena pero si no estás qué haría.

- Pues le dices que no te lo quite o se lo dices a la seño o a tus papás o también puedes dejarle tu juguete, compartir también es muy divertido - le explicó Chupete.

- Y para dormir, ¿cómo podré dormir sin tí? - dijo María llorando.

- Puedes dormir con tu osito, ese tan blandito y suave, lo abrazas fuerte y dormirás estupendo con él- le contestó Chupete.

María no estaba convencida, no quería que su mejor amigo se marchara y, entonces, se le ocurrió una idea.

- Chupete - dijo María feliz - tu mamá se puede venir aquí con nosotros y así no tendrás que irte.

Chupete se quedó pensativo un momento y sonriendo le dijo a María:

- Amiga hemos pasado unos años fantásticos los dos juntos, yo tampoco me quiero ir pero debo irme con mi mamá, ella no puede venir porque tiene que estar con un niño muy pequeño que acaba de nacer y yo quiero estar con ella.

- Pero..pero...- María no sabía que decir para convencer a su amigo Chupete que se quedara.

- Además hay otra cosa, tú ya tienes dientes y a veces sin querer me muerdes y me haces un poco de daño. Por eso, cuando ya eres una niña o un niño mayor nadie tiene un chupe.

María, empezó a entender lo que Chupete le decía, era inevitable que su gran amigo se fuera de viaje. Entonces, María, le sonrió, le dio un fuerte abrazo y un gran beso y le dijo:

- Tienes razón amigo. Llevas mucho tiempo conmigo y ahora necesitas a tu mamá. Tal vez algún día puedas venir a visitarme.

- Puede ser, algún día que pase por aquí me pasaré a darte un beso. Ahora me tengo que marchar, tengo un largo viaje y mi mamá me está esperando. Te quiero María.

- Yo también a ti Chupete - dijo María.

Los dos amigos se dieron un fuerte abrazo y se despidieron felices para siempre.


Ahora puedes trabajar un poco la grafomotricidad con Chupete en este vídeo:




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martes, enero 16

El hipopótamo que quería ser jirafa - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación.

el-hipopotamo.que-queria-ser-jirafa-lectura-comprensivaCuento

Popo es rechonchete. Sus patas son cortas y gorditas. Sus orejas son pequeñas y redondas. Su boca es aplastada y grande. Su cuello parece no existir. Es lento y torpe. 



Fifa es espigada y esbelta. Sus patas son largas y delgadas. Sus orejas son rectas y puntiagudas. Su boca alargada y pequeña. Su cuello parece no tener fin. Es ágil y veloz.

 
el-hipopotamo.que-queria-ser-jirafa-lectura-comprensivaPopo se pasa las horas mirando a Fifa. La mira como come de los árboles, como se pasea con ligereza por la sabana, como estira su largo cuello. 

Él come pasto del suelo, se pasea con sosiego por la llanura y se esconde en las sucias aguas.


¡Como le gustaría ser como ella!


Fifa quiero ser como tú - dijo Popo con tristeza.


¿Cómo yo?  - dijo Fifa muy sorprendida.


Sí, me gusta tu cuello largo, tus patas finas, comer de los árboles, correr muy rápido -dijo Popo con lágrimas en los ojos.


A mi me encantaría sumergirme en el agua. No tener que estirarme para comer. No ir siempre con prisas. Estar más regordeta. - dijo Fifa con admiración.

 
Pipo y Fifa se miraron sonriendo y dijeron a la vez : Yo quiero ser como tú.


Ambos amigos se reían a carcajadas al darse cuenta de todo lo bueno que tenían cada uno. Alto o bajo, delgado o regordete, rápido o lento, cuello largo o cuello corto, comer en el suelo o en el árbol, correr por la tierra o sumergirse en el agua. Cada uno tenía sus propias cualidades y eran maravillosas.


Desde ese día, cuando Popo y Fifa comprendieron lo especiales que eran cada uno, vivían felices, reían, comían, jugaban y disfrutaban juntos por las praderas africanas.


Preguntas de Comprensión propuestas:

¿Cómo se llamaba hipopótamo? ¿Qué era Fifa?  ¿Cómo son las orejas de Popo? ¿Cómo eran las patas de Fifa? ¿Quién tenía el cuello más largo? Popo es ______________ y _____________ mientras Fifa es ágil y veloz. ¿Qué come el hipopótamo?  ¿A quién le gustaría parecerse a Popo?  ¿Y a Fifa? ¿Qué aprendieron Popo y Fifa?  ¿Dónde jugaban estos dos amigos?


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jueves, enero 11

El camino de vuelta de los Reyes Magos - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.

Cuento

el-camino-de-vuelta-de-los-reyes-magos-matematicasSiempre que se habla de nosotros se piensa en nuestra llegada. Hay canciones que hablan de nuestra llegada, los niños celebran y esperan ansiosos que lleguemos, en los Portales de Belén se representa nuestra llegada...pero, y de la vuelta, de nuestro regreso a casa...¿alguien piensa en ello?


Pues hoy nosotros os lo vamos a contar. ¿Cómo?¿Qué quienes somos? Ah, claro, jajaja, que no nos hemos presentado. Pues somos Gaspar, Baltasar y yo soy Melchor. ¿Nos recuerdas? Eso es, somos los tres Reyes Magos.


Queremos compartir con vosotros nuestra aventura, nuestro regreso a casa y lo que nos ha pasado.



Los camellos estaban un poco cansados, la noche del reparto de regalos había sido larga y fría y, por eso, decidimos utilizar nuestros poderes para regresar más rápido. Gaspar dijo las palabras mágicas e inmediatamente los tres nos encontramos a pocos kilómetros de casa, ya en el desierto.



De pronto, mi camello se puso muy nervioso, empezó a saltar y girar y salió corriendo. Gaspar y Baltasar me siguieron hasta que los animales pararon dentro de una montaña de arena. Miramos a nuestro alrededor sorprendidos y desorientados. Estábamos en un lugar oscuro, frío y de extraño olor. Había muchos niños, todos vestían de negro y estaban tristes, muy tristes.



Como había poca luz, Baltasar sacó de su turbante un gran linterna para iluminarnos. Miramos asombrados todo lo que nos rodeaba, casa negras, cielo negro, suelo negro, y niños muchos niños, todos vestidos de negro y tristes muy tristes. Nosotros, con todos los lugares que hemos visitado, nunca jamás habíamos visto ninguno así. Allí nadie reía, ni saltaba, ni jugaba…



Nos acercamos a uno de los niños y le dijimos:



- Hola, ¿cómo te llamas?



- ¿Yo?, no lo sé, no tengo nombre, aquí nadie tiene nombre.



- ¿No tenéis nombre? ¿Y entonces cómo os llama vuestra mamá a comer o vuestro papá para recoger los juguetes o vuestros amigos cuando quieren que vayáis a jugar?



- ¿Mamá, papá, juguetes? No sé que son esas cosas, aquí no hay nada de eso.



Los tres nos quedamos sin palabras. Nosotros veníamos de estar toda una noche repartiendo regalos para todos los niños y, resulta, que estos ni siquiera tenían un nombre, un papá o una mamá.



Cuando pasado unos minutos Gaspar recuperó la voz dijo:



- Baltasar, Melchor, tenemos que hacer algo. Tenemos que utilizar nuestra magia para que estos niños tengan un regalo.



- Me parece muy buena idea - dijo Baltasar.



- A ver niños, poneros en cola, una detrás de otro, y venid a pedirnos cada uno lo que queráis, lo que más os guste, queremos dejaros un regalo, igual que hemos hecho con los demás niños del mundo, para que estéis contentos y felices.



Cuando se acercó la primera niña dijo:



- Hola, yo no se quién sois, ¿qué es un regalo?



- Un regalo - dijo Gaspar - es algo que te apetece mucho tener y que nosotros, como somos los Reyes Magos, te daremos como muestra de cariño y como premio por ser una niña tan buena.



- Claro, nos puedes pedir, cualquier cosa, lo que más te guste, somos los Reyes Magos, podemos regalarte lo que quieras - dijo Baltasar.



La niña reflexionó un poco y dijo:



- Quiero una familia para todos los niños que hay aquí.



Los tres Reyes nos miramos sorprendidos, la niña no había pedido una muñeca, ni una bicicleta, ni un puzzle...Pero hicimos nuestra magia y de inmediato todos los niños y niñas tenían una familia.



El siguiente niño de la cola dijo:



- Quiero un nombre para cada uno de los niños que hay aquí.



De inmediato le concedimos el deseo.



- Quiero - dijo la siguiente niña de la cola - que podamos ver el sol, el cielo, la luna y las estrellas.



De nuevo, los tres, con nuestra magia, abrimos la oscura montaña para que entrara la luz.



- Quiero, quiero - dijo el siguiente niño - quiero...pues ya no se que más pedir, tengo familia, tengo un nombre que me distingue de los demás y tengo la naturaleza. Ya no hay nada más que se pueda pedir.



Aquellos niños y niñas sonreían sin parar, saltaban y bailaban al son de una música que sólo se oía en sus corazones. Nosotros, Gaspar, Baltasar y yo, seguimos nuestra camino contentos de que, ahora sí, todos los niños habían recibido su regalo.

Te apetece ahora jugar un poco con los Reyes Magos y las matemáticas, pues mira este vídeo:



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martes, enero 9

El traje de brillos - Grafomotricidad

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y hagan con ellos unos ejercicios de grafomotricidad .


Cuento:
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Hoy te voy a contar un cuento muy especial, distinto a cuántos te hayan contando nunca. Voy a hablarte sobre mi, sobre cómo hice que cambiara completamente mi aburrida y desesperante vida. Yo soy un vestido. Sí, como lo oyes, soy un vestido.

Vivía colgado de una fea percha de plástico dentro de un viejo armario de madera marrón. Estaba desesperado y harto de estar allí, de no hacer nada, de que nunca pasara nada.
Hasta aquel día, aquella mañana todo cambió para mi. ¿Quieres conocer mi historia? Pues presta atención.

Era un frío día de invierno, se oía mucho ruido en la casa, todos parecían estar muy atareados y felices. El ropero dónde yo estaba, se abría y se cerraba sin parar y de él salían y entraban ropa de todo tipo. Pantalones, faldas, camisetas, rebecas, vestidos...todos parecían estar de fiesta, todos menos yo.

Nadie parecía darse cuenta de mi presencia, nadie me cogía, nadie quería ponerme...Entonces pensé que tenía que saber por qué, a lo mejor en vez de esperar que pasaran las cosas tenía que ser yo quién buscara el problema y le diera una solución.

Respiré hondo, me solté de la vieja percha y salí de aquel agujero. No sabía que hacer, por dónde empezar, necesitaba un poco de tiempo para pensar. Mientras andaba reflexivo por la habitación con la cabeza baja vi en un espejo un vestido sucio, roto y descuidado. 

- ¡Qué horror! - exclamé en voz alta - ¿Tu quién eres?, ¿Por qué no te cuidas un poco?

- Eres tú - dijo una voz de la otra parte de la habitación.

- ¿Yo? - respondí con tono dudoso.

- Antes eras un precioso vestido de brillos, eras un traje de fiesta elegante, distinguido, exquisito ...No había persona en el mundo que no te quisiera - volvió a decir la voz.

- No lo recuerdo, ¿de verdad? - contesté mirando hacia donde salía la voz - Pero mira cómo estoy, así es normal que nadie me quiera.

- Te abandonastes, pensastes que eras tan especial y fantástico que ni tenías que cuidarte y que, además, no necesitabas que nadie te ayudara a hacerlo - continuó la voz.

- Es cierto - dijo otra voz - Eras orgulloso, pedante y soberbio. Estabas seguro de que eras imprescindible y que todos tendrían que aceptar tus desmanes, tus caprichos y tus groserías.

- Pero...¿qué ha pasado? Miradme... - dije con voz llorosa - así no valgo para nada.

- Pues haz algo, no te quedes ahí mirando, lloriqueando y lamentándote. Tú y sólo tú puedes encontrar una solución. Hoy es Nochebuena, todos los vestidos estarán en la fiesta. Si quieres solucionar tu problema, tal vez hoy, sea el día perfecto - Replicó otra voz.

- ¿Quienes sois? - pregunté intrigada.

- Yo soy las perlas.

- Yo soy la purpurina.

- Yo soy las joyas.

- Yo soy el hilo de oro.

Me quedé callado, asimilando lo que estaba pasando. Entonces tomé una decisión.

- Si quiero recuperar mi vida, si quiero volver a ser un apreciado vestido de fiesta debo aceptar que necesito de los demás, necesito hilo, brillos, perlas, joyas, tela de sedas, encajes...

- ¿Estás diciendo que nos necesitas? - dijo la purpurina.

- Pues sí, me acabo de dar cuenta que por muy espectacular que sea necesito de los demás, y que pedir ayuda es de inteligentes. ¿Sabéis por qué? - pregunté entusiasmada.

- Pues porque hay cosas que no se pueden hacer solos - Replicó el hilo.

- Exacto. Estas Navidades he recibido el mejor regalo del mundo, he aprendido dos cosas muy importantes - Contesté feliz.

- ¿Dos cosas? ¿Cuáles son? - preguntaron intrigadas las telas de seda.

- Pues te lo cuento: Uno, que hay que tomar conciencia de cuáles son los problemas para buscar una solución y dos, que siendo agradecido y colaborando se consigue mucho más que siendo orgulloso y prepotente.

Mis amigos y yo nos pusimos a trabajar y aquella Nochebuena disfruté de la fiesta radiante, luminoso, jubiloso, brillando no sólo por fuera sino también por dentro, feliz, satisfecho y sintiéndome muy afortunado. 

Ahora, después de escuchar mi historia, podemos hacer juntos unas fichas. ¿Te apuntas? Pincha en el vídeo.