miércoles, noviembre 8

La abejita Carolina - Lectura y Comprensión

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.


la-abejita-carolina-lectura-y-comprensionNuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación.

Cuento
A la abejita Carolina no le gustaban los cambios, estaba encantada con su rutina, sabía exactamente lo que tenía que hacer en cada momento y con quién y eso le proporcionaba tranquilidad y seguridad. 

A la abejita le gustaba levantarse temprano para ir al cole de las abejitas, aprendían a hacer miel, a ordenar el panal y a ser reinas. La abejita Carolina quería ser reina de mayor, tener una corona, decir a todos lo que tenían que hacer y mandotear todo el día.

Carolina la abejita desayunaba muy bien antes de salir de casa por las mañanas y cuando volvía se tomaba un buen almuerzo. Quería estar fuerte y ponerse grande muy pronto. Después de una larga siesta salía a jugar con sus amigas. La abejita Lucía era su mejor amiga. Las dos revoloteaban de flor en flor recolectando polen imitando a las abejitas mamás. Carolina y Lucía también se divertían asustando a los niños en el parque, se acercaban a ellos y hacían como si les fueran a picar. Eran un poco traviesillas.

Cuando empezaba a oscurecer, la abejita Carolina volaba rápida para casa. Cenaba un plato de rica miel y se acostaba a dormir toda la noche.

Así transcurrían todos los días para la abejita Carolina que crecía feliz. Pero un día todo se torció. Cuando Carolina se despertó aquella mañana la colmena tenía un olor distinto, el desayuno era diferente, al llegar a su cole la abejita seño no era la misma, no hicieron miel, ni aprendió nada de ser reina, su amiga la abejita Lucía no pudo salir a jugar, en el parque no había niños para asustar y, como era invierno, las flores no tenían ese sabroso polen.  Todo era un desastre. La abejita Carolina estaba enfadada, contrariada, triste, disgustada, irritada y, en definitiva, de muy malhumor. Esa noche no pudo dormir bien.

Carolina, la abejita, se levantó al día siguiente igual de contrariada, no le gustaba cambiar, quería lo de siempre, cuando siempre y con quién siempre y cualquier otra cosa no quería ni intentarlo. La abejita Carolina se encerró en sí misma, se mantuvo indignada durante todo el día sin hacer nada de lo que se le proponía nuevo. No estaba dispuesta a cambiar, ni a probar nada distinto a lo que estaba acostumbrada.

La abejita Carolina se estaba perdiendo muchas cosas, no saboreaba nuevas flores, no aprendía cosas nuevas, no disfrutaba con nuevos amigos, no se deleitaba con nuevos lugares, con nuevos juegos... 

Carolina, la abejita, no entendía que los cambios podían ser buenos, no entendían que lo nuevo también podía ser divertido. Por eso, se quedó malhumorada, triste y sola en su colmena mientras todos gozaban con sus amigos de flores distintas, juegos diferentes y bonitos y nuevos lugares. 

Preguntas de Comprensión propuestas:
Rodea la respuesta correcta

A la abejita Carolina no le gustaban los cambios                           A la abejita Carolina le gustaban  los cambios


A la abejita Carolina no le gustaba ir al cole                                 A la abejita Carolina le gustaba ir al cole  

En el cole aprendía a enfadarse                                                  En el cole aprendía a ser reina

La abejita Carolina quería ser médico                                          La abejita Carolina quería ser reina

Por la tarde jugaba en el tobogán                                                Por la tarde jugaba con abejita Lucía

Las dos amigas se divertían asustando a los niños                       Las dos amigas se divertían saltando

La abejita Carolina se enfadó cuando hubo cambios                     La abejita Carolina se reía con los cambios.

La abejita Carolina se adaptó a los cambios                                La abejita Carolina no quiso los cambios

La abejita Carolina era feliz desde que todo cambió                     La abejita estaba triste desde que todo cambió

Los cambios pueden ser buenos y divertidos                              Los cambios siempre son malos



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