miércoles, junio 6

Ladrones del Tiempo y Soluciones

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El tiempo representa en la sociedad actual un recurso escaso y limitado. La gestión del tiempo se hace fundamental para llevar a cabo de forma adecuada nuestro trabajo, nuestro negocio o nuestra propia vida.
Si el tiempo es oro por qué lo tiramos o los desperdiciamos, por qué permitimos a otros que nos lo roben o somos incapaces de disfrutarlo.
Los ladrones del tiempo no son más que malos hábitos que dominan nuestra vida y que, en la mayoría de los casos, los consentimos. Nos hacen ineficaces, ineficientes e improductivos.
Conocer, detectar y evitar los ladrones del tiempo es fundamental para alcanzar una gestión adecuada de nuestro tiempo.
Analicemos algunos de los malos hábitos, tanto internos como externos, que roban nuestro tiempo:
  1. Interrupciones o visitas inesperadas. Selecciona a quién quieres dedicarle ese tiempo no previsto y cuándo. Aprender a decir no a quienes no te aporten valor, a ser dueño de tu tiempo. Hay personas, ya sea en el trabajo o fuera de él, que se han ganado el derecho a disfrutar de tu tiempo pero no lo regales a todo el mundo. Cada vez que se produce una parada se necesitan unos 15 minutos para recuperar el nivel de concentración inicial. Debes detectar que interrupciones de tu planificación te crean valor y cuáles no.
  2. Improvisación o desorganización de tareas. Planifica las actividades diarias, clasifícalas según su urgencia e importancia. Sé realista en los tiempos de realización. Imponte disciplina y constancia. Mantén la máxima concentración para cada momento. No pretendas hacer varias cosas a la vez. No es necesario hacerlo todo uno mismo, delega.
  3. No tomar decisiones u objetivos poco claros. Es imprescindible marcar una meta, hay que saber qué se quiere hacer, por qué se quiere hacer, a dónde se quiere llegar... La indecisión, bien sea por oscuridad en los objetivos, por falta de iniciativa o por desconfianza, provoca pérdidas de oportunidades
  4. Correos, redes sociales, mensajería instantánea. Céntrate en ellos sólo si es necesario para la tarea que estás llevando a cabo en ese momento. Estos nuevos ladrones del tiempo son una forma actual de interrupción que aceptamos de buena gana pero que nos impide concentrarnos, cumplir lo planificado y priorizar nuestras actividades.
  5. Mala comunicación o incapacidad para delegar. Es necesario en muchos casos buscar a otra persona que esté capacitada o que sea de tu confianza en quién delegar tareas que no puedes llevar a cabo. En este caso, transmitir correctamente con claridad y precisión en qué consiste la actividad, cómo quieres que se haga, para cuándo la quieres hecha... es fundamental para no tener que volverla a rehacer y que se rompa la planificación previamente establecida. Delega sólo en personas que creas están capacitadas para realizar la tarea en la forma, medida y con el espíritu que se desea.
  6. Exceso de perfeccionismo o inseguridad. Es importante realizar las tareas con corrección y calidad pero no caer en la trampa de no terminar nunca con la excusa de encontrar fallos consecuencia de miedos, dudas o incertidumbres.
    Seguro que todos nosotros nos identificamos con todos o casi todos estos ladrones del tiempo y otros muchos que nos asaltan habitualmente. Los malos hábitos, tanto en las empresas como en nuestra vida diaria, nos roban lo más preciado de nuestra existencia. Nos dejamos llevar por ello y les permitimos controlar nuestras horas. Pues en nuestra mano está impedirlo con actos sencillos como delegar, planificación a largo y corto plazo, ser ordenados, ser puntuales y exigir que se sea, evitar distracciones innecesarias, gestionar adecuadamente los medios de comunicación a nuestro alcance (teléfono, redes sociales, email...), gestionar las frustraciones que provoca el miedo, la ansiedad o la culpa,...
    No olvides que si gestionas el tiempo adecuadamente y controlas los malos hábitos serás dueño de tu vida.

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