miércoles, 9 de mayo de 2012

El Inversor y los Tipos de Inversiones


El inversor y los tipos de inversiones
Invertir es una palabra con muchas significados, la wikipedia lo relaciona con ahorrar, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua con ocupar el tiempo o intercambiar y desde el punto de vista económico, que es el que nos interesa, se utiliza para definir la colocación de un capital con la esperanza de obtener una rentabilidad futura.


En este artículo, y como es habitual en este blog nos centramos en la acepción económica del concepto.
El inversor (la persona o entidad que ha empleado parte de su capital) espera que su ganancia futura le compense la renuncia de consumo actual y el riesgo que está asumiendo. Indiscutiblemente la relación entre este riesgo y la rentabilidad esperada es directamente proporcional, es decir, cuanto mayor sea lo que se arriesga (tanto en tiempo de espera de la recuperación como en cantidad invertida) mayor será el resultado esperado para que al inversionista le resulte satisfactorio.
A la hora de elegir la inversión más adecuada hay que tener en cuenta factores como:
  • El tiempo que se tardará en recuperar lo invertido. No será igual de apreciado si se puede recuperar en meses que en años.
  • El coste de oportunidad que supone la inversión. Hay que valorar las ganancias que implicarían otras alternativas de colocación de ese mismo capital.
  • La rentabilidad que se obtendrá con la aportación. Es primordial calcular el beneficio esperado con esa inversión.
  • El riesgo que reporta el negocio. Estimar las posibilidades de perder lo invertido, la garantía de la ganancia estimada...
Por ejemplo, por concretar, supongamos que tenemos la posibilidad de elegir entre invertir en acciones en Bolsa, comprar un terreno o abrir un depósito a plazo fijo en una entidad bancaria. Sin duda, el riesgo es totalmente diferente en los tres casos.
La primera de ellas es la que más incertidumbre experimenta por la volatibilidad de los Mercados o las fluctuaciones, a veces imprevisibles, de la Bolsa. Sin embargo con paciencia, buena capacidad de observación para conocer qué acciones son las más interesante para comprar y cuándo, y sabiendo elegir el momento oportuno para vender, la rentabilidad puede ser muy elevada.
La segunda opción, ha sido estos años atrás un valor seguro y una ganancia garantizada, ahora bien, las circunstancias actuales nos demuestran que esta inversión depende de las condiciones de mercado, de su situación geográfica y sobretodo de la prisa o necesidad que tenga el inversor para cerrar su venta.
Sin embargo, la tercera opción, siendo, la más segura y las más garantista de todas, posiblemente es con la que se obtenga menores beneficios. En este caso el dinero está a salvo, sin riesgos ni incertidumbres pero sometido a las condiciones del contrato bancario y con toda probabilidad a una rentabilidad (interés) por muy por debajo de la compra de acciones en Bolsa, por ejemplo.
No obstante, es el inversor, en función de las características del producto que le ofrezcan, de sus expectativas gananciales, de la situación del mercado y de su propia personalidad y aptitud ante el riesgo el que tendrá que tomar una decisión, aquella que más se adapte a sus necesidades.
Nos centramos ahora en la forma en que se puede clasificar una inversión para ayudarnos a tomar una decisión adecuada como inversores:
  1. Según en qué se esté invirtiendo:
    1. Inversiones físicas. Es un bien material como una vivienda, una máquina..
    2. Inversiones inmateriales. Se trata de un elemento de activo intangible como un nombre registrado...
    3. Inversiones financieras. Son inversiones en activos del mercado financiero como por ejemplo la adquisición de acciones...
  2. Según el tiempo de permanencia de la inversión:
    1. Inversiones a largo plazo. Se refiere a aquellas que permanecerán más de un año en poder del inversionista. Por ejemplo, la compra de Bonos a 10 años.
    2. Inversiones a corto plazo. Se trata de aquellas que tienen la intención de permanecer un año o menos en poder del inversor. Como puede ser un depósito a plazo fijo para 6 meses.
  3. Según el sentido de los Cash-Flowl o Flujos netos de Caja.
    1. Inversiones no simples. Aquellas en las que no todos los años se espera ganancia con los Cash-flow, esto se produce por ejemplo cuando la inversión se produce en un nuevo proyecto empresarial, dónde se estimará algunos periodos con beneficios y otros periodos con pérdidas
    2. Inversiones simples. Se espera que todos los años los Flujos netos de caja sean positivos, es decir, existen expectativas gananciales para todos los periodos. Suele pasar si se invierte en renta fija dónde el interés es fijo y establecido de antemano.
  4. Según las relaciones entre distintas inversiones:
    1. Inversiones independientes. Son aquellas que no tienen relación alguna entre ellas, como por ejemplo inversión en acciones de una entidad bancaria en la Bolsa y la adquisición de una máquina nueva para el ciclo productivo.
    2. Inversiones sustitutivas. Se produce cuando la intención es reemplazar el elemento nuevo por otro anterior. Se trata, por ejemplo, de comprar un coche nuevo para desechar el viejo.
    3. Inversiones acopladas. Son inversiones que vienen necesariamente condicionadas a otra inversión anterior. La obra necesaria para entrar a vivir en una casa comprada recientemente, sería un ejemplo de este tipo.
    4. Inversiones complementarias. Consiste en una inversión que viene facilitada por otra anterior. Como puede ser la compra de una fotocopiadora- impresora-fax de nueva tecnología tras haber adquirido un ordenador de última generación.
    5. Inversiones excluyentes. Son aquellas que obligan a elegir entre uno u otra. Por ejemplo o se compra el motor para reparar la máquina o se compra una máquina nueva.
  5. Según la intención o finalidad de la empresa (en caso de tratarse de inversiones dentro de la empresa):
    1. Inversiones estratégicas. Es habitual en empresa con mucha competencia o en sectores de potentes avances tecnológicos o científicos.
    2. Inversiones en renovación. Se trata de sustituir un inmovilizado más antiguo o estropeado por otro más moderno o nuevo.
    3. Inversiones en expansión. Tienen como objetivo ampliar la capacidad de la empresa para abarca más demanda o crecer geográficamente.
    4. Inversiones en línea de productos. La intención es ofrecer más variedad de producto para atraer un mayor número de clientes, para superar a la competencia o para la creación de barreras de entrada.
  6. Según dónde se materialice la inversión (en caso de ser una empresa):
    1. Inversiones en Investigación y Desarrollo. Como su propio nombre indica se trata de buscar nuevos mercados, tecnologías, diseños, productos...
    2. Inversiones en participaciones. Se trata de adquirir acciones o participaciones de otras empresas bien con la intención de controlarlas o bien para obtener rentabilidad mediante el reparto de beneficios.
    3. Inversiones en stock. Consiste en tener un número determinados de existencias para evitar las rupturas de stock.
    4. Inversiones de carácter social. Son aquellas que tratan de mejorar las condiciones de trabajo, el espacio, la seguridad...
    5. Inversiones industriales o comerciales. Su objetivo es la compra de bienes a largo plazo imprescindibles para el proceso productivo, como por ejemplo las maquinarias, los utillajes...
En los tiempos que corren no parece que se hable mucho en las familias o en las pequeñas empresas del concepto de invertir, sin embargo, he pretendido con este artículo acercar a todos las distintas opciones que nos podemos encontrar porque, cuando las condiciones de mercado mejoren, que mejorarán, será imprescindible estar preparados para adaptarse con la mayor rapidez posible.

Tal vez también te interese:


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu aportación, siempre desde el respeto, la tolerancia y el buen gusto