miércoles, 25 de abril de 2012

Tipos de Existencias


Tipos de Existencias
Las existencias son bienes propiedad de la empresa bien para ser vendidos o bien para transformarlos o bien para incorporalos en el proceso de fabricación. Su clasificación, planificación, organización y control es una las tareas fundamentales y más compleja de la empresa.
Su gestión afecta de forma directa a todos los departamentos o talleres de la empresa:

  • Producción: dependerá directamente del número existencias de que se disponga.
  • Marketing: en su función de distribución.
  • Financiación: es uno de los costes más importantes del proceso de fabricación y/o de venta
  • Atención al cliente: por ejemplo en el cumplimiento de los plazos de entrega.
  • Etc.
Por ello, estos elementos requieren de una atención especial dentro de la empresa. Desde el punto de vista de la gestión empresarial es fundamental distinguir el tipo de existencias de que se dispone para elegir el modelo o método de gestión de stock (JIT, TOC, Modelo de Wilson...) y desde el punto de vista contable es primordial diferenciar las existencias tanto para su valoración (Normas de Valoración y registro 10ª) como para su contabilización.
Dada la importancia de las existencias en la empresa, se publicará por separado cada punto de los que afectan a las existencias: su clasificación, su valoración desde el punto de vista contable, los métodos para gestión de stock de almacén...
Este artículo se va a centrar exclusivamente en la clasificación de las existencias de la empresa, desde distintos puntos de vista:
  1. Según la capacidad de almacenamiento:
    1. Bienes no almacenables. Son aquellos que se utilizan en el mismo momento de la recepción porque no tienen la posibilidad de ser almacenados. Ejemplo: Algún determinado tipo de gas.
    2. Bienes almacenables. Aquellos que se mantienen en el almacén de la empresa desde el momento que se reciben hasta el momento en que son utilizados. Ejemplo: Un motor para la máquina.
  2. Según la función dentro de la empresa:
    1. Existencias de ciclo. Son las que resultan imprescindibles para el ciclo de explotación. Ejemplo: la harina en un horno de pan.
    2. Existencias óptimas. Aquellas que se ajustan a la cantidad demandada, normalmente por su alto precio o por su peligrosidad.... Ejemplo: Pulsera de diamantes y esmeraldas en una joyería.
    3. Existencias cero. Se le llama así cuando no hay stock en el almacén.
    4. Existencias de seguridad. Son productos que se mantienen en la empresa para cubrir desfases producidos entre fabricación y demanda.
    5. Existencias de especulación. Son aquellas que la empresa crea para hacer frente a un previsible aumento de la demanda o incremento del precio del proveedor.
    6. Existencias en tránsito. Son existencias que pueden volver a ser utilizadas de nuevo en el proceso productivo. Ejemplo: Cuerdas de apoyo en el transporte del producto por la empresa.
    7. Existencias estacionales. Aquellas que se necesitan en momentos concretos del tiempo. Ejemplo: Helados en empresas de hostelería en la época de subida de temperaturas.
    8. Existencias muertas. Se refiere a stock de elementos que no pueden volverse a utilizar.
  3. Según el nivel de imputación en los costes:
    1. Stock indirectos. Son las existencias que pueden usarse en más de un producto. Ejemplo: La gasolina de la máquina de producción.
    2. Stock directos. Son aquellos que se usan especifica y concretamente para un producto final. Ejemplo: Una pieza del producto que se esté fabricando (el pedal de una bicicleta).
  4. Según el grupo 3 “Existencias” del Plan General de Contabilidad de 2007:
    1. Mercaderías. Son bienes sin necesidad de transformación, se compran para venderlos tal y como se han adquirido. Ejemplo: Vaqueros en las tiendas de ropa.
    2. Materias primas. Se adquieren para transformarlos en el proceso productivo. Ejemplo: Azúcar en la fabricación de pasteles.
    3. Productos en curso. Son elementos que se mantienen en el proceso de producción al final del ejercicio contable. Ejemplo: Portátiles sin montar en una empresa de fabricación de ordenadores
    4. Productos semiterminados. Son existencias de productos que, si bien no han concluido su proceso de producción completo, podrían ser vendidas. Ejemplo: Las patas de una mesa en una fábrica de muebles.
    5. Producto terminados. Son aquellos fabricados por la empresa en su proceso de producción y destinados a la venta. Ejemplo: Embutidos envasados en un matadero.
    6. Elementos y conjuntos incorporables. Son elementos que la empresa adquiere para incorporarlos a su producción sin transformación previa. Ejemplo: Las ruedas de un coche si la propia fábrica no las elabora.
    7. Combustibles. Son energías almacenables. Ejemplo: depósitos de agua, bidones de gasolina...
    8. Repuestos. Piezas cuya duración sea inferior al año que tienen como objetivo sustituir a otras semejantes. Ejemplo: La correa de distribución de una máquina.
    9. Residuos, subproductos o materiales recuperables. Aquellos que mantienen valor intrínseco podrán ser reutilizados o vendidos. Ejemplo: Cartón, papel, vidrio...
    10. Embalajes. Son existencias dirigidas a proteger el producto final durante el transporte. Ejemplo: Las cajas de plástico dónde se distribuyen las botellas de cerveza.
    11. Envases. Recipientes destinados a ser vendidos con el producto. Ejemplo: La caja del Nesquik.
    12. Material de oficina. Son existencias dedicadas, como su nombre indica, a la oficina. Ejemplo: folios, bolígrafos...
Con este desglose se han explicado con brevedad los diferentes tipos de existencias que una empresa puede tener en su almacén. Una vez que esta clasificación está clara se podrá pasar a trabajar la gestión, la organización y el control de cada uno de estos elementos.

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