jueves, abril 19

Avances de Recortes en Sanidad

Recortes en Sanidad
El Gobierno nos va dando noticias de ajustes y recortes poquito a poco. Nos va desglosando el Presupuesto General del Estado presentado el 30 de marzo con cuentagotas. Pensarán, posiblemente que de esta forma nos parecerá mejor, o más asumible o que, entre una y otra noticia, nos hemos olvidado de la globalidad. 

Pues no, Sr. Presidente y Srs. Ministros, los ciudadanos tenemos mejor memoria de lo que creen y somos conscientes de que con cada noticia, con cada ajuste se recortan más nuestros derechos, unos derechos que, en este país, ha costado mucho conseguir.


Es, cuanto menos, curioso esta forma paulatina, parcial e interesada de transmitir la información de nuestros gobernantes.

Los miles de millones de euros que se pretenden ahorrar en Sanidad, una vez más, lo pagarán las rentas más bajas, los más débiles y una vez más, salen reforzados las rentas más elevadas.

Medicinas según sueldos.

A los jubilados se les cobrará el 10% del precio del medicamento, aunque para aquellos con pensiones contributivas menores a 22.000 euros/año (cuantía fijada por la AEAT para la obligación de declarar) tendrán un límite de 8 euros/mes, siendo este límite de 18 euros/mes para aquellos que cobren más de 22.000 euros/año..

Para el resto de la población se pasa de pagar el 40% de los medicamentos al 50%, excepto aquellas rentas que no superen los 22.000 euros/año, para los que se mantendrá el 40% y para aquellas que superen 100.000 euros/año que llegarán al 60% hasta un límite de 60 euros/mes. Pocos, desgraciadamente, son los que alcanzan, en estos difíciles momentos, unos ingresos que superen esos niveles, lo que implica que la mayoría de la población, pagarán el 50% del precio del medicamento.

Los parados sin prestación dejarán de pagar las medicinas. Sin embargo, han dejado para otro momento aclarar que pasará con los precios de los medicamentos para los enfermos crónicos y los millones de parados con prestación de este país, que tal vez, necesitarían medidas más adaptadas a su circunstancias.

Lo que al parecer el Gobierno no ha observado es que la mayoría del gasto en medicamentos es para los pensionistas y que un gran número de ellos cobran una media de 400 euros/mes. Y que mientras para un jubilado 8 euros/mes puede ser una cantidad significativa para un trabajador con sueldos superiores a 100.000 euros/año 60 euros/mes no le supone absolutamente nada.

No financiación de medicamentos obsoletos y de bajo precio.
Se eliminan la financiación de aquellos medicamentos cuyo costes sea inferior a 3 euros y aquellos fármacos de uso recurrente para dolencias que no revistan gravedad como, por ejemplo, el paracetamol.

Se potencia el uso de medicamentos genéricos y se limita el número de principios activos que se pueden recetar.

Recortes en ambulancia.

Otra idea “inteligente”.

Son miles las personas que no tienen hospitales o especialistas cercanos a sus viviendas y que, bien por la edad o bien por circunstancias económicas, no tienen medio de transporte para acceder a los servicios hospitalarios y/o consultas médicas. Todos estos pacientes tendrán limitado el uso de ambulancia pudiéndose únicamente disponer de ella en casos de enfermedad grave o urgencias.

Será interesante saber qué solución dará el Gobierno a tantas personas, muchas de ellas mayores, que viven en pueblos y que necesitan ir diariamente a un rehabilitador, o a una revisión de oftalmología, o a un urólogo, por ejemplo.

Efectivamente, si se dificulta el transporte impidiendo así el acceso a la atención sanitaria de especialistas y hospitales, se ahorrará bastante en Sanidad e incluso podrían sobrar médicos, claro que tal vez faltarán sepultureros. ¿Se pretenderá aprovechar indirectamente esta medida para ahorrar también en pago de pensiones de jubilación?

Se limitará el uso de la cartera de servicios.

Se restringen prácticas como vasectomías o ligaduras de trompa exigiendo que existan problemas patológicos para la madre o para el futuro bebé.

Se reduce el número de intentos por persona en tratamientos de fertilidad y fecundación in vitro con la supuesta intención de que con el mismo presupuesto se pueda responder a más pacientes.

Se controlará el uso de medios sanitarios públicos, en definitiva, en todo aquello que se no entienda una patología.

Y para terminar, mencionamos dos medidas más que, a falta de concretar, sí parecen lógicas e interesantes: Control de compra hospitalaria y Turismo sanitario.

El control de compras, básicamente, consiste en disponer de una central de compras en lugar de hacerlo de forma independiente cada Comunidad Autónoma.

El turismo sanitario se refiere al uso indebido de tarjetas sanitarias de extranjeros con residencia en España o de inmigrantes a quienes se les emitió en algún momento la tarjeta sanitaria pero que no residen ni han residido legalmente en el país.

Estos son algunos de los ajustes y recortes que se han “filtrado” a la prensa por fuentes del Gobierno en la pasada madrugada del 18 de abril. No están completas, ni concretadas, pero nos sirven para ir haciéndonos una idea de la nueva situación sanitaria.

También, estará por ver cómo van a implantar estas medidas, y las que nos contarán en los próximos días, las diferentes Autonomías.

Lo que sí parece estar claro es que el “ahorro en sanidad” supondrá un aumento de gastos para los maltrechos bolsillos de los ciudadanos.

También parece claro que no hay intención de evitar los derroches y los despilfarros reales que todos vemos a diario en nuestros centros de salud y nuestros hospitales.

Tampoco, parecen plantearse que la medicina preventiva y la disminución de las listas de espera son un ahorro mucho más eficaz y mucho más eficiente puesto que suponen reducción de costes, tanto económicos como humanos, a largo plazo.

No me sorprendería que nuestros gobernantes publicaran un decreto ley prohibiendo a los que tenga rentas inferiores a “X” euros ponerse enfermos, que es más o menos lo que están insinuando con estos recortes.

No es de recibo que un país como el nuestro se esté discriminando de esta forma a ricos y pobres, ciudadanos de primera y de segunda, es injusto que se proclame a los cuatro vientos la existencia de una sanidad gratuita mientras que, todo el que puede económicamente, acude a la sanidad privada para obtener una atención médica con calidad, algo más aceptable. Sin duda, los centros privados están encantados con estas medidas y estos políticos.

Aunque si lo pensamos en frío y controlando la indignación que a todos los invade, podemos observar que históricamente siempre ha sido igual. Siempre. La plebe lucha con los leones en el centro del circo mientras el emperador y su corte disfrutan con el espectáculo y dedican su vida a cazar elefantes.

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1 comentario:

  1. Dado que el objetivo de este Blog es informar se han modificado las cifras y adaptado a las últimas informaciones.

    No obstante, me parece oportuno dejar constancia de que el miércoles el Gobierno anunció que el copago cambiaba según si las rentas superaban o no los 18.000 euros. Y la Agencia Tributaria ha corregido esta cifra a 22.000 euros,alegando que es ésta la cantidad real a partir de la cual se tiene obligación de presentar Declaración de la Renta.

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