martes, abril 17

Ahorrando en tecnología

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Hagamos una pequeña inmersión en el mundo de la tecnología, por supuesto intentando no entrar en tecnicismos complejos.

En los tiempos que corren, si quieres realizar una buena gestión de tu negocio, es del todo imposible que no hagas uso de las nuevas tecnologías, pero todo tiene un coste que, en estos casos, no es insignificante precisamente.

Supongamos que tienes una pequeña empresa, en la que no necesitas un gran centro de proceso de datos, sino que con un ordenador te es suficiente para llevar de forma cómoda la gestión de la misma.

Supongamos también que el ordenador que tenías es muy antiguo y te planteas renovarlo. Te encontrarás entonces que tienes que tienes tres posibilidades:
  1. Ir a lo tradicional, a lo que te venderán en la mayoría de los sitios. En este caso deberás tener en cuenta lo siguiente:

    1. El coste del PC, y no sólo de la “torre”, sino que ya de paso comprarás la pantalla plana y, seguramente, un nuevo teclado y ratón, resumiendo, adquirirás el pack completo. Esto podemos considerarlo un gasto normal.

    2. Pero... ¿qué características tendrá el nuevo ordenador?, pues si lo compras con el sistema operativo Windows, sencillamente te tendrás que comprar uno lo suficientemente potente, con la suficiente velocidad de proceso, capacidad de memoria y disco duro como para que no te vaya como una tortuga de lento, con lo cual no podrás optimizar el gasto en hardware, en máquina para que todos nos entendamos.

    3. Por supuesto, Windows tiene un coste de licencia que creerás que no estás pagando, pero que va incluido en el precio del ordenador (casi ninguna tienda te venderá un ordenador sin un sistema operativo instalado).

    4. Imprescindiblemente necesitarás un paquete ofimático, principalmente con su procesador de texto y su hoja de cálculo y, si haces un uso un poco más especializado, con su base de datos y su programa de presentaciones. Si nos vamos al más conocido, Microsoft Office (con su Word, Excel, PowerPoint y Access), tendrás que adquirir su licencia, que no es precisamente barata. Por supuesto que si intentas instalarlo sin licencia, estás cometiendo una infracción y te puedes meter en algún problemilla legal si tienes una inspección.

    5. Además, tendrás que adquirir versiones actualizadas de los programas adicionales que utilices y que funcionen correctamente con la versión de Windows que hayas comprado. Hablo, por ejemplo, de Contaplus o similares.

  2. Optar por otra posibilidad bastante más económica, haciendo uso del software “libre”, con lo que no tendrás gasto en licencias:

    1. Ahorrarás un poco en el coste de máquina, porque no necesitarás irte a la más potente para que te funcione de forma adecuada.

    2. Si optas por el sistema operativo Linux, no pagarás licencia alguna por él, si eliges cualquiera de las múltiples versiones gratuitas que existen. Con respecto a Linux, mi opinión personal es que es un sistema ha mejorado muchísimo en los últimos años, pero todavía da algún que otro problema en las instalaciones. Si adquieres el ordenador con Linux instalado, esos problemas no los tendrás.

    3. Como paquete ofimático, puedes decantarte por OpenOffice o LibreOffice (dos versiones distintas del mismo programa), que incluyen Writer, Calc, Impress y Base y que son equivalentes a Microsoft Office y que no lo desmerecen en nada. Igualmente, dispones de versiones que te puedes descargar e instalar sin coste y sin complicación alguna.

    4. Con respecto al punto anterior, incluso podemos ir un paso más allá y no instalar ningún paquete ofimático, haciendo uso de las posibilidades que ofrece Google Docs y elaborando todo de forma muy fácil y directamente desde el navegador de internet con las utilidades para documentos, presentaciones, hojas de cálculo, etc que Google pone gratuitamente a tu disposición.

    5. Como navegador de internet, puedes utilizar cualquiera que venga incluido en la versión de Linux que hayas elegido. A mí personalmente me gusta Mozilla Firefox y, cada día más, Google Chrome, ambos gratuitos, por supuesto.

    6. En cuanto a otro tipo de software más específico, es cuestión de buscar si hay o no alguna versión gratuita disponible (que la hay en más ocasiones de las que se piensa).

  3. Aún hay una tercera posibilidad, mezcla de las dos anteriores, que puede que sea la más recomendable y la más acertada para la mayoría de la gente. Se trata de lo siguiente:

    1. Como sistema operativo, elegir Windows y adquirir un ordenador adecuado para que funcione a una velocidad adecuada.

    2. Instalar LibreOffice (o utilizar Google Docs desde internet).

    3. Como navegador de internet, aunque Windows trae Microsoft Explorer, instalar alguno de software libre (Firefox, Chrome, etc).

    4. Para aplicaciones específicas, por ejemplo, orientadas a la contabilidad, localizar las que haya gratuitas y, si no es posible, adquirir las licencias necesarias.
Como verás, dispones de tres opciones muy distintas y con muy distinto coste para alcanzar un mismo objetivo, con lo cual merece bastante la pena detenerse a analizar y valorar todas las posibilidades.

Aunque no es ningún consejo ni ninguna recomendación, mi elección personal y la que utilizo a diario es la tercera opción y voy camino en una próxima actualización de equipos de decantarme por la segunda.


Si quieres descargártelo pincha aquí o en la Sala de Lectura de la Mercaleteca

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