jueves, octubre 4

La niña de las lágrimas rosas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Guardería e  Infantil.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de colores y formas geométricas

la-niña-de-las-lagrimas-rosasCuento

Pepa es una niña con mucha suerte. Tiene una estupenda familia que la adora, muchos amigos que la quieren, uno seño buena y cariñosa que le enseña muchas cosas, unos juguetes muy divertidos y, en definitiva, todo lo que una niña puede desear.

Sin embargo, Pepa llora constantemente. Llora cuando está con la seño, llora cuando juega con sus amigos en el patio del recreo, llora cuando se sube en los columpios del parque, llora a la hora de comer, llora a la hora del baño, llora a la hora de irse a dormir, llora y llora. Y ¿sabéis por qué Pepa llora tanto?. Pues llora porque le encanta ver sus lágrimas.

Resulta que las lágrimas de Pepa son de un bonito color rosa. Cuando les da el sol brillan como diamantes y cuando les refleja la luna parecen perlas. Por eso, Pepa llora sin parar, porque le encanta ver sus lágrimas de color rosa.

Hasta que un día, mientras lloraba, se presentó un hada, el hada de la simpática sonrisa, que le preguntó:

- ¿Pepa, te das cuenta de que por bonitas que sean tus lágrimas más preciosa es una sonrisa?

Pepa la miró sorprendida, era imposible que algo fuera más bonita que sus bellas lágrimas rosas. El hada no sabe de qué estaba hablando, pensó Pepa sonriendo.

- Una sonrisa en tu carita - insistió el hada - resplandece más que el sol, una sonrisa refleja tu felicidad e ilumina a las personas que te quieren. ¿No crees que es mucho más preciosa esa sonrisa que tus lágrimas rosas?

Pepe se quedó pensativa y se miró al espejo. Sonrió y lloró lágrimas rosas. Pepa quería comprobar qué era más bonito, si llorar o sonreír. Después de un ratito seguía pensando que sus brillantes lágrimas rosas eran realmente espectaculares. Sí, lo tenía decidido, seguiría llorando y llorando.

De pronto, Pepa se fijó en sus papás, ellos estaban detrás, en silencio, mirándola llorar delante del espejo. La niña observó que cuando su carita se llenaba de lágrimas rosas sus papás se entristecían mientras que si ella sonreía sus papás relucían más que el sol, la luna y las estrellas.

En ese momento, Pepa descubrió que por mucho que le gustaran sus lágrimas rosas, una gran sonrisa alumbraba a sus papás, sus amigos y a todas las personas que la querían y, desde ese día, solo lloraba de vez en cuando, solo para ver el brillo de sus lágrimas rosas.

¿Y tus lágrimas, de que color son y que figura forman? Trabajamos las formas y colores en este vídeo:



Tal vez también te interese:

El viaje de Chupete

El hipopotamo que quería ser jirafa


martes, octubre 2

El Paraguas Transparente y el Espejo Real - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Cuento: 

Mónica se sentía diferente al resto de sus compañeros de clase. Tal vez por su ropa, o tal vez por sus piernas, o tal vez por el color de sus ojos, o tal vez por su forma de hablar, o tal vez ...no se, no sabría explicarlo.

Lo que sí sabía Mónica es que se sentía distinta y la trataban distinta. Sus compañeros se reían y burlaban de ella. Mónica estaba siempre triste. Le gustaría mucho tener amiguitos para jugar, saltar, correr y reír. 

Hasta que un lluvioso día de otoño, cuando Mónica estaba sentada sola, llorando en el suelo del patio del recreo, la niña oyó una vocecita que la saludaba.

- Mónica, hola Mónica.

La niña miró sorprendida a su alrededor y no vio a nadie.

- Mónica, hola Mónica, aquí, estoy aquí, a tu lado. Cerca de tu pierna.

La niña volvió su cabeza hacia donde la voz decía y se encontró con un pequeño hombrecillo. Pequeño como un garbanzo. Tenía una sonrisa simpática y la miraba con cariño.

- ¿Quién eres tú? - preguntó Mónica.

- Soy un duende, el duende Pedro. 

- ¿Un duende? - dijo Mónica cada vez más sorprendida.

- Sí, Pedro, el duende Pedro. Aparezco cuando hay niños que están tristes y solos.

- Yo estoy triste - dijo Mónica - Mis compañeros se meten conmigo, se burlan de mí y me entran muchas ganas de llorar todo el tiempo.

- Eso es porque te afecta lo que te dicen, la falta de respeto y de compañerismo te hace sentir mal. Yo tengo dos trucos para ayudarte a sentir mejor - dijo el duende Pedro.

Mónica se secó las lágrimas y miró al duende Pedro con emoción, estaba deseando conocer los dos trucos.

- El primero es mirarte todos los días en el Espejo Real y el otro es taparte con el Paraguas Transparente.

Mónica abrió muchos los ojos, un espejo y un paraguas no le parecían de mucha ayuda pero, no obstante, continúo escuchándole.

- El Espero Real es un espejo en el que te verás tal y como tu eres realmente. Con el Espejo Real podemos comprobar que todos somos distintos por dentro y por fuera. Con el Espejo Real se puede ver la belleza particular de cada persona - dijo el duende Pedro.

-  Ahhh, que maravilla - casi gritó Mónica cuando se miró al Espejo Real.

Mónica no podía apartar la vista de aquel Espejo que le dio el duende Pedro, veía en ella cosas geniales que hasta ahora nunca había observado y pensó que era una persona maravillosamente diferente. La niña sonreía feliz pero, entonces, se dio cuenta de algo:

- Duende Pedro, pero en este Espejo Real solo yo me veo tan fantástica, los demás me siguen viendo rara, extraña y diferente y seguiré estando triste con sus burlas - dijo Mónica apenada.

- Para eso es el Paraguas Transparente - contestó el duende Pedro - Cuando te digan algo que no te gusta abres el Paraguas y las palabras chocarán en él y resbalarán y, por lo tanto, no te podrán hacer daño.

Mónica no podía creer lo que oía pero estaba deseando probarlo. 

- El Paraguas es Transparente, nadie más que tu lo puede ver, cuando las palabras que te digan no te gusten lo abres y ya no te afectará nada, con el tiempo se aburrirán y dejarán de meterse contigo - dijo sonriente el duende Pedro.

Y así fue, Mónica cada mañana se miraba al Espejo Real para recordar la persona tan estupenda que era y abría su Paraguas Transparente cuando no quería escuchar a esos compañeros irrespetuosos y malvados. Cuando pasaron unos meses, nadie se burlaba ni reía de Mónica, esas malas personas se habían aburridos al ver que a la niña no le afectaban sus burlas. 

Visualiza el vídeo para hacer unas fichas de lectura comprensiva sobre este cuento:



Tal vez también te interese:

La luna que quería ser su amiga - Grafomotricidad

El Perrito Clothy y su nuevo hermano - Matemáticas

lunes, septiembre 24

La luna que quería ser su amiga - Grafomotricidad


Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primaria.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y hagan con ellos unos ejercicios de grafomotricidad que podéis encontrar en el vídeo.


la-luna-que-queria-ser-su-amiga-grafomotricidadCuento
 
La luna llevaba días y noches corriendo detrás sin alcanzarlo. 

La luna quería ser su amiga, quería saber cómo conseguía ser tan brillante, tan luminoso, quería saber cómo calentaba tanto, quería saber tantas cosas.

A la luna le apetecía darle la mano, charlar con él, jugar con él...

La luna ya no sabía que hacer, cómo podría llegar a su lado, darle un abrazo y ser amigos. Lo llamaba a voces, le escribía poemas, le cantaba canciones pero no conseguía llegar al sol.

La luna estaba siendo muy paciente, muy constante y persistente pero el sol era más rápido que ella y cuando casi lo alcanzaba volvía a desaparecer.

Una noche, el búho le dijo a la luna: 

- ¿Por qué no le mandas un mensaje con el caracol? Al caracol le encanta estar al sol y son muy amigos.

A la luna eso no le pareció una buena idea, el caracol era muy lento y ella ya estaba impaciente.

Un murciélago le dijo a la luna:

- ¿Por qué no le mandas un mensaje con un águila? Ella vuela muy alto y se acerca mucho al sol.

A la luna eso no le pareció una buena idea, el águila se distraía mucho cazando.

Otra noche la luciérnaga le dijo a la luna:

- ¿Por qué no le mandas un mensaje con la pantera? Ella corre mucho y podrá alcanzar el sol en el horizonte.

A la luna eso no le pareció buena idea, la pantera no será capaz de pararse y hablar tranquilamente.

En otra ocasión el zorro le dijo a la luna:

- ¿Por qué no le mandas un mensaje con un canguro? Él salta mucho, quizás en un salto llega hasta el sol.

A la luna eso no le pareció buena idea, el canguro lleva a su cría en la bolsa y no querrá saltar tan alto.

Y así se pasaba el tiempo y la luna seguía corriendo y corriendo detrás del sol sin poder alcanzarlo.

Hasta que un día, una nube le dijo a la luna:

- ¿Cuando te darás cuenta que necesitas ayuda? Muchos son los que se han ofrecido y a todos los has rechazado. ¿No ves que entre todos será más fácil? 

- Pero no me sirve nadie de los que me han dicho, todos tienen defectos - dijo la luna.

- Claro que sí, todos tenemos defectos pero también virtudes que hay que aprovechar - dijo la nube - Si quieres yo misma puedo hablar con el sol dentro de un ratito y darle tu mensaje.

- Pero...pero...si te doy un mensaje lo mojarás con tu lluvia - dijo la luna.

- Pues puedes elegir - respondió la nube - o aceptas la ayuda o nunca alcanzarás el sol.

La luna se quedó pensativa y decidió darle a la nube la oportunidad de llevar un mensaje al sol. 

La nube cumplió su promesa y el sol le respondió a la luna que estaba encantado de ser su amigo.

Por eso, desde entonces, si miras al cielo al inicio y al final de cada día, verás que están allí tanto el sol como la luna juntos compartiendo un momento de juego.

Y ahora, si te apetece puedes hacer unas fichas con la luna y su nuevo amigo el sol, mira el vídeo:


Tal vez también te interese:

El unicornio Multicolor 

El cocodrilo Paco

martes, marzo 13

Quelseri, un regalo para mi papá - Lectoescritura


Cuento: 

Nicky estaba seria y pensativa. Su mamá y también en el cole, su seño le habían explicado que pronto sería el "Día del Padre". Al parecer, era un día especial donde se les recordaba a los papás cuanto se les quiere. Nicky quería hacerle algo distinto a su papá, quería sorprenderle pero no se le ocurría cómo.

De pronto Nicky tuvo una gran idea, un cuento, le escribiría un cuento a su papá y ese sería su regalo para él. Inmediatamente cogió un lápiz y papel y comenzó a escribir:

Quelseri era un país distinto a los demás, los niños corrían por las calles todo el día sin ir al cole, no había normas, se podía comer chocolate sin parar, subirse al sofá con los zapatos, bañarse sólo si les apetecía, no había que recoger los juguetes...en fin, era ideal. Todos los que vivían allí hacían lo que les daba la gana cada minuto del día, estaban encantados.

Lo singular de Quelseri es que no había papás ni mamás, sólo niños, niños de todas las edades que podían hacer lo que les diera la gana todo el tiempo. Eran felices, jugaban sin parar y nunca nadie les decía lo que estaba bien o lo que estaba mal, nadie les regañaba, nadie les daba instrucciones ni ponía reglas.

Hasta que un día, llegó a Quelseri Nicky. Ella era una niña inquieta, revoltosa, traviesa pero dulce, cariñosa y educada. Cuando Nicky llegó a aquel país se sorprendió de lo desordenado que estaba todo, no se encontraban los juguetes, ni las cucharas, ni los platos...Los niños tenían los dientes picados de comer dulces sin parar, estaban sucios y olían muy mal.

- ¿Vuestros papás os dejan comer tanto chocolate? ¿E ir tan sucios? Y los juguetes están todos estropeados y tirados por el suelo, ¿no tenéis que recogerlos? - dijo Nicky muy sorprendida.

- Aquí no hay papás, por eso se vive tan bien. Cada uno hacemos lo que nos da la gana - dijo sonriente y feliz un niño con todos los dientes negros y la cara llena de churretes.

- ¿Sin papás? - respondió Nicky impresionada - Pero, ¿quién os da besitos? ¿Quién os ayuda a levantarse del suelo si os caéis? ¿Quién os prepara ricas comidas? ¿Quién os acompaña cuando queréis ir a casa de algún amigo o al parque o al cole? ¿Quién os explica las cosas que no entendéis? ¿Quién os abraza cuando estáis tristes? ¿Quién lee con vosotros?

Los niños de Quelseri miraron con asombro a Nicky. A ellos nadie les daba abrazos ni besos, ni les ayudaba a nada pero, podían hacer lo quisieran, sin normas, sin reglas...

- Los papás - dijo Nicky - son muy importantes. Ellos nos apoyan y nos enseñan. Todo lo que nos dicen o lo que hacen es bueno para nosotros. Por ejemplo, es mejor no comer muchos dulces para que nuestros dientes estén sanos, es mejor bañarse porque estando limpitos es más agradable estar a nuestro lado, debemos alimentarnos bien para crecer y estar fuertes, es conveniente recoger y cuidar los juguetes para que no se estropeen y podamos disfrutar de ellos mucho tiempo.

- ¿Por qué sabes esas cosas Nicky? - preguntó un niño con la ropa sucia y rota.

- Me lo ha explicado mi papá. Yo le quiero mucho porque me cuenta todas estas cosas y otras muchas más pero, sobretodo, ¿sabéis que es lo mejor de tener un papá? - dijo orgullosa Nicky - Lo mejor de tener un papá es saber que siempre podrás contar con él, que hagas lo que hagas siempre estará a tu lado, cuidando de ti y queriéndote tanto como tú le quieres a él. Me encanta cuando mi papá llega a casa y me abraza fuerte fuerte, juega conmigo, me hace cosquillas, me ayuda a bañarme, a cenar y me arropa en mi cama. Nunca tengo miedo de noche porque se que, mientras yo duermo, mi papá también cuida de mi. Yo adoro a mi papá.

Todos los niños de Quelseri estaban en silencio, escuchando lo que Nicky contaba de su papá y, sobretodo, como lo contaba. Ahora todos sentían la necesidad de tener un papá como tenía Nicky. Un papá que, aunque les pusiera normas, les quisiera y les cuidara para siempre.


Ahora inténtalo tú, invéntate un cuento de regalo para tu papá, seguro que le encantará.

lunes, marzo 5

¡¡Misi, están montando el circo¡¡ - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, te proponemos que visualicés juntos el vídeo.

Cuento:
 

misi-estan-montando-el-circo-lectura-comprensivaA Misi le pareció que estaban todos muy nerviosos aquella mañana. Con desgana y lentamente se levantó de su cama para desayunar un gran tazón de leche. Toda la familia estaba en la cocina riendo, bailando y saltando. Parecían emocionados, especialmente felices. El gatito Misi les miró con fastidio, hacían mucho ruido y no le habían dejado dormir hasta tarde.

Una vez llenado su estomago preguntó con poco interés qué es lo que pasaba para tanto alboroto.

- Vamos al circo, hoy llega el circo, estará aquí al lado, lo montan en la explanada de detrás de casa. Hay payasos, trapecistas, domadores, malabaristas y animales maravillosos, que saben hacer cosas espectaculares como leones que saltan aros, elefantes que bailan, monos que hacen piruetas y muchas cosas más. Será genial - dijo Toni eufórico.

Misi lo miró sin entusiasmo, no entendía que eso fuera para tanto. Al gatito Misi le parecía más interesante echarse en su cama a dormir su siesta de la mañana.

Los niños se vistieron rápidamente y, aprovechando que era sábado y no había cole, se fueron a la explanada a ver cómo montaban la carpa del circo. Era maravilloso verlos trabajar, cada uno sabía exactamente lo que tenían que hacer y cuando hacerlo, los focos, las gradas, la pista, los columpios para los trapecistas, las vallas para que los animales no hicieran daño a nadie...y mientras, por detrás, los cuidadores lavaban y alimentaban a los animales y los artistas ensayaban sus números.

Toni no quería que Misi se lo perdiera, era una oportunidad única. Por eso, entró corriendo en casa y gritando:

- Misi, Misi ¿Dónde estás? Vente, ven a ver cómo montan el circo, cómo comen los animales y cómo ensayan los malabaristas. Es estupendo, vente, vamos.

Misi, como siempre, estaba tirado en la cama, allí parado, dormitando, sin hacer nada, pasando el tiempo. El gatito miró a Toni con pereza y apatía y se dio la vuelta para que lo dejara dormir un poco más.

- Misi, ahí tirado te lo pierdes todos. Está bien descansar de vez en cuando, pero si sólo haces eso, no disfrutas de las cosas. Vente, te encantará, te divertirás - dijo Toni con insistencia.

A Misi no le interesaba nada de lo que Toni le estaba diciendo, quería seguir allí tirado pero sabía que su amigo no le dejaría dormir hasta que fuera un rato con él, de modo, que se levantó con indiferencia y anduvo lentamente hasta la explanada dónde estaba el circo. Durante el corto trayecto, el gatito, iba maullando en tono de protesta, se quejaba por andar, por las piedras, por las gente, por el ruido, se lamentaba por todo.

Cuando llegaron a la explanada dónde estaban montando el circo, Toni mostró a su amigo todos los rincones. Las caravanas en qué vivían los payasos, las taquillas para comprar las entradas, la carpa ya casi terminada de montar, los ensayos. Misi lo seguía de cerca sin deleitarse en nada, tan sólo deseoso de que terminara todo aquello para tenderse y echar una siesta.

En uno de los rincones, por detrás de la carpa, Toni y Misi encontraron a un mago ensayando su número. El Mago Toc le pidió a Misi y a su amigo que le ayudasen en el ensayo. Misi aceptó de mala gana a la espera de que terminase lo antes posible para irse a dormir. El gatito Misi y Toni entraron en una caja mágica y el Mago Toc, con su varita, los trasladó a un lugar muy especial.

Toni paseó en un gran barco de chocolate y vio preciosos paisajes, animales increíbles y personajes fantásticos. Aquel viaje era espectacular y Toni lo disfrutó a la grande, con entusiasmo e intensidad.

Misi, sin embargo, paseó por un lugar triste y sobrio, no había nada, sólo camas. Estaba vacío de gente, de plantas, de animales. No había ruidos, ni colores. Sólo silencio y oscuridad.

Cuando el Mago Toc con su varita mágica hizo que Misi y Toni volvieran a la explanada del circo, Toni estaba pletórico de felicidad, le había encantado la aventura mientras Misi estaba apenado y afligido con la experiencia.

El Mago Toc les dijo:

- Cada uno habías viajado a vuestro corazón. Como Toni disfruta y vive con intensidad las cosas, en su viaje había colores, alegría y vida mientras que tú, Misi, como sólo quieres estar solo, en silencia y durmiendo pues todo estaba triste y oscuro.

Misi abrió muchos los ojos sorprendido. El Mago Toc tenía razón, desde ahora en adelante sería menos perezoso y vago y gozaría más de cada momento que pudiese vivir.

Esa misma noche, Misi, Toni y otros muchos niños se divirtieron muchísimo con el gran espectáculo del circo.


Tal vez también os interese:

La Leona Doro - Grafomotricidad 

El camino de vuelta de los Reyes Magos - Matemáticas  

lunes, febrero 12

Felicidades por Amar - Grafomotricidad


Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primaria.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y hagan con ellos unos ejercicios de grafomotricidad que podéis encontrar en el vídeo.


felicidades-por-amar-grafomotricidadCuento 

Juan estaba sentado en la puerta de su casa serio y pensativo. Estos días oía por todas partes hablar del día de los enamorados. Juan no sabía qué era enamorados y no estaba seguro quién podría explicárselo. Finalmente decidió preguntarle a su mamá.

- Es un día especial, un día que se celebra que se está enamorado, que se quiere, que se siente amor e incluso, algunas personas, se hacen regalos - dijo su mamá.

Juan se quedo sorprendido pero no estaba seguro de haberlo entendido. Se acostó pensando en ello y deseando que llegara ese día para saber qué pasaba de especial.

Cuando se levantó a la mañana siguiente su papá le estaba dando un gran ramo de flores rojas a su mamá, ella sonreía y le daba besitos. Juan lo miró desconcertado, hoy no era el cumple de mamá.

- Buenos días Juan, felicidades cariño - le dijo su papá.

- Felicidades - le dijo también su mamá cogiéndolo en brazos y apretándolo fuerte - Felicita a tu hermanita también, Juan.

- ¿Qué pasa? ¿Es el cumpleaños de todos nosotros? - preguntó Juan fascinado.

Su papá y su mamá sonrieron cariñosamente y le recordaron que era el día de los enamorados. Este día, le recordó su mamá, es el día especial en el que se celebra el amor. Se trata de recordarle a las personas que amamos que estamos aquí, que siempre compartimos sus alegrías, que les apoyamos en sus decisiones, que nos apenamos cuando están tristes.

- Y ¿por qué me felicitáis a mí? - preguntó Juan.

- Porque es tu día, es nuestro día. Es el día especial de todas las personas que aman - respondió su mamá.

Juan hizo una lista de las personas a las que quería mucho: mamá, papá, hermanita, titos, abuelos, amigos, seño..¡Puff! Era cierto, había mucha gente a la que Juan quería y esas mismas gente también lo querían mucho a él. Entonces tuvo una gran idea, les haría un regalo por aquel día especial. A su mamá una pulsera, a su papá un coche nuevo, a su hermanita una muñeca, a su abuelo unas gafas nuevas, a su abuela unos zapatos rojos, a..

- Juan, Juan, ¿en qué piensas? - le dijo su mamá.

Cuando Juan se lo dijo a su madre ella sonrió y le dijo:

- No es necesario todos esas cosas, el día del amor no es para hacer muchos y caros regalos, es para recordar a todas esas personas que tanto te quieren que también tu los quieres a ellos. Es suficiente con una palabra amable, un beso, un abrazo o compartir con ellos algo que para ti sea muy importante. Y sobretodo, es un día para reflexionar cómo seguir demostrando nuestro amor, cada día del año, a todas ellos.

- ¿Tú lo haces mamá? ¿Tú demuestras todo el año que quieres? 

- Cuando te hago verduras a pesar de que no te gustan es porque te quiero, cuando papá te lleva al cole por la mañana a pesar de que algunos días no te apetece levantarte es porque papá te quiere, cuando la hermanita llora cuando no le dejas tus juguetes es porque te quiere y quiere hacer lo mismo que tú...En cada cosa que se hace y se dice se está demostrando el amor - contestó su mamá.

- Ya lo entiendo todo mami - dijo Juan feliz - El día de los enamorados es cuando celebramos que durante todo el año nos queremos.

Ahora, si te apetece un poco de escritura y grafomotricidad con Juan en este vídeo:



Tal vez también te interese:

El unicornio Multicolor 

El cocodrilo Paco 




viernes, febrero 9

La perrita Clothy y su nuevo hermano - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.

la-perrita-clothy-y-su-nuevo-hermano-matematicasCuento


A la perrita Clothy le gustaba que le prestaran atención, le gustaba que la acariciaran, que la peinaran y que la mimaran.

Cuando paseaba por la calle ladraba para que la miraran los que pasaban por su lado, si estaba en el parque ladraba a los niños en los columpios para que se le acercaran, si estaba en casa ladraba en la cocina, en el salón o en el baño para que no olvidaran que estaba allí. Era feliz siendo el centro de atención de todos los que la rodeaban. Consideraba que todos tenían que admirarla y estar sólo y exclusivamente pendiente de ella.

Un día, cuando estaba tendida en su camita descansando la siesta, oyó un ladrido pequeño, como de un perro bebé. Se levantó de un salto y fue a ver qué pasaba.

Allí, en la entrada de la casa, había un cachorro negro como el betún y con unos ojillos tiernos y simpáticos. Todos los de la casa estaban acariciándolo, abrazándolo y diciendo cosas bonitas sobre él. La perrita Clothy empezó a ladrar, como siempre, para que todos la miraran pero nadie volvió su cara.

La perrita Clothy estaba muy enfadada, ladraba y ladraba hasta quedar afónica sin que nadie le echara cuenta. El perrito recién llegado tenía toda la atención y ella ninguna.

Pusieron una preciosa cama nueva en el centro del salón para el recién llegado, le trajeron la mejor taza para el agua y el plato más bonito con su comida favorita y se sentaron a su alrededor a esperar que hiciera alguna monería absurda de perro bebé.

La perrita Clothy estaba cada vez más molesta, aquel perro feo tenía que irse. Los siguientes días se los pasó ideando travesuras para culparan al cachorro. Pero no había manera, todos adoraban a aquel perro pequeño y tontorrón, parecía que nadie recordaba que Clothy estaba allí.

Se sentía sola y abandonada, estaba triste, enfadada, desganada, no le apetecía comer, ni jugar, ni salir. La perrita Clothy se entretenía jugando un poco con las matemáticas para que el tiempo le pasara más rápido. Juega con ella haciendo estas fichas, si quieres, y después sigues con el cuento:



De pronto, una mañana se acercaron a ella, la cogieron en brazos y la abrazaron con fuerza:

- ¡Ayy! mi perrita bonita. ¿Sabes que te adoramos todos? Eres la mejor, estos día con la llegada de Pequeñín, no te hemos prestado tanta atención, pero te has portado como una perrita buena, mayor y comprensiva. ¿Qué te parece tu nuevo hermanito? Es muy pequeño y ahora necesita muchos cuidados pero en breve podrá jugar en el parque, correr junto a ti por la calle, nos divertiremos mucho y, además, cuando nosotros no estemos tu estarás acompañada.

La perrita Clothy ladró feliz, estaba encantada de recibir mimos, caricias y palabras bonitas. Ella no se había parado a pensar que con un perrito más en casa sería más entretenido y siempre tendría compañía.

La perrita Clothy, por primera vez, se acercó a mirar detenidamente a Pequeñín. Lo miró muy seria y con interés, examinándolo, pensativa, no parecía muy divertido, no hacía nada, sólo estaba allí comiendo y durmiendo. De pronto, cuando la perrita Clothy se marchaba aburrida, Pequeñín ladró con suavidad, con cariño como si supiera que Clothy era la mejor hermana del mundo. La perrita Clothy se volvió y acarició a su hermanito con ternura.

Sin duda, sería genial tenerlo en casa. Ahora sabía que había abrazos, mimos y caricias suficientes para compartirlas entre los dos.

Tal vez también te interese:

 La Leona Doro - Grafomotricidad

Las botas de dormir - Lectura y Comprensión

martes, febrero 6

A Tico le da miedo el circo - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.
a-tico-le-da-miedo-el-circo-matematicas
Cuento

Tico era un risueño monito simpático, travieso y ruidoso. Le encantaba jugar con sus amigos, correr por las calles, subirse en los columpios y hacer castillos en los areneros. 

La mejor amiga de Tico se llamaba Lila, era una estrella dulce y cariñosa que disfrutaba con las cosas sencillas. Juntos, Tico y Lila, vivían grandes aventuras inventando cuentos o escondiendo tesoros en el patio del colegio.

Una fría mañana de Febrero, Lila muy ilusionada, le haría a Tico un regalo muy especial. En esos días, muy cerca de casa, habían montado un circo, con fieros leones, simpáticos elefantes, ágiles trapecistas y divertidos payasos. Lila estaba encantada de ir con su amigo a disfrutar del espectáculo, seguro que a Tico le gustaría muchísimo.

Lila casi no podía esperar a llegar al colegio para darle a su amigo la gran sorpresa pero, cuando nerviosa le contó a Tico su plan, el monito empezó a llorar desconsolado. Lila no sabía como calmar a Tico, no tenía ni idea de qué le pasaba y por qué lloraba de esa manera.

Cuando, Tico, por fin, se relajó dijo:

- No quiero ir al circo, me dan miedo los payasos.

- ¿Los payasos? - dijo Lila sorprendida - ¿Por qué te dan miedo los payasos? Son divertidos y simpáticos.

Lila no lo podía entender y Tico no lo sabía explicar. El monito sólo sabía que le asustaba, que cuando los veía con sus grandes narices rojas, sus caras pintadas y sus enormes zapatos sentía miedo y quería irse con su mamá.

Cuando Tico y Lila entraron aquel día en la clase estaban tristes, muy tristes. En la asamblea los dos contaron lo que les pasaba y entonces la seño les dijo:

- El miedo es algo normal. Todos tenemos miedo de algo o de alguien. No es malo sentirse así. Decidme ¿quién tiene algún miedo?

- A la oscuridad.

- A los monstruos.

- A los dragones.

- A los perros.

- Cuando no encuentro a mi mamá en el parque.

- Eso es, todos tenemos miedo alguna vez, yo también, pero ¿Sabéis que es lo realmente importante cuando se tiene miedo?

- No seño, no lo sabemos - dijeron todos a la vez.

- Hay que saber distinguir si es un miedo imaginario o es de verdad - dijo la seño - Por ejemplo, los fantasmas no existen, sólo están en nuestra imaginación entonces ese miedo es imaginario. O por ejemplo, si le hacemos daño a un perro puede mordernos, ese miedo es real y, por eso, hay que ser prudente y cuidadoso con los animales.

Tico se quedó pensativo, no estaba seguro si su miedo a los payasos era imaginario o de verdad. Los payasos existían, no eran inventados pero no parecían peligrosos.

Su seño miró a Tico y sonriéndole con ternura le dijo: 

- Tico, a veces los miedos no tienen un motivo claro, y lo mejor entonces es enfrentarse a ellos, es decir, acompañado de tus papás, te acercas a un payaso y así sabrás si realmente te asustan.

Tico pensó que su seño tenía razón, su amiga Lila tenía mucha ilusión de ir juntos al circo y él tenía que sentir de cerca a esos payasos que tanto le asustaban para saber qué tipo de miedo era. 

Por fin, Tico y Lila fueron al circo. Los dos disfrutaron muchísimo del espectáculo, de los animales, de los trapecistas, de los malabaristas y de los payasos. 

Unos días después, cuando en su cole se celebraba el carnaval Tico decidió disfrazarse de payaso, porque ahora sabía que su miedo, era imaginario.


Ahora, si te apetece podemos jugar un poco con Tico y las matemáticas con este vídeo:





Tal vez también te interese:

La Leona Doro - Grafomotricidad

Las botas de dormir - Lectura y Comprensión

lunes, enero 29

Abuela, ¿Cómo puedo conseguir la Paz? - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación.

Cuento:

abuela-como-puedo-conseguir-la-paz-lectura-comprensiva
Enrique salió del colegio pensativo. La seño les había hablado sobre el día de la Paz y les había explicado muchas cosas. Enrique nunca se había parado a pensar sobre ello. Llegó a su casa serio, no le gustaba la idea de que tantas personas en tantos países vivieran en guerra. Enrique se preguntaba qué podría hacer él para que no sufrieran esos niños.

Cuando llegó a su casa, su abuela estaba allí, había ido a visitarlos. A Enrique siempre le daba alegría de verla pero aquel día estaba triste.

- ¿Te pasa algo Enriquito? - le preguntó su abuela.

Cuando Enrique le contó lo que acababa de descubrir su abuela se sentó en la butaca y le contó una historia.

Hace muchos, muchos años, en un precioso y lejano país no celebraban el día de la Paz, ni tan siquiera conocían la palabra Paz, o mejor sería decir que no conocían otra cosa. Era un país muy especial y maravilloso. Sus habitantes nunca discutían, ni se peleaban, ni se enemistaban, ni luchaban los unos contra los otros. En aquel país todos compartían, se ayudaban, se amparaban, se querían y respetaban.

Hasta que un día apareció allí Renqui. Era un ser malvado, perverso, egoísta, ambicioso. Disfrutaba engañando, peleando y traicionando. Buscaba la guerra allá por donde iba.

Por su actitud, poco a poco, todos los habitantes del país se fueron volviendo desconfiados, dejaron de apoyarse los unos a los otros, comenzaron las discusiones, las peleas y las guerras.

En aquel país siguió sin utilizarse la palabra Paz pero, ahora no era porque no conocieran otra cosa, sino porque siempre estaban en guerra.

A Enrique le pareció que la historia de su abuela no le solucionaba su problema.

- Abuela, pero esa historia no me sirve. Yo quiero saber qué podría hacer para que no hubiera guerras en el mundo, para que niños como yo no estén tristes, no pierdan sus casas, no se queden sin sus papás y todas esas cosas tan feas que nos ha contado la seño.

- Pues de eso va la historia Enriquito - le dijo su abuela - Si una sola persona puede provocar mucho mal una sola persona también puede provocar mucho bien.

- Pues dime cómo abuela - dijo ansioso Enrique.

- Pues si no te peleas con tus amiguitos en el recreo, si compartes tus juguetes en el parque, si no discutes con tus hermanos, si no te enfadas con tus papás...estás evitando la guerra. Si te fijas en la historia, Renqui molestaba a los demás con sus formas, con su carácter y su maldad y esas personas se enfadaban más y más hasta que siempre estaban así. Cuando muchas personas pasan mucho tiempo enojados empiezan las guerras.

- ¿De verdad abuela? Entonces si yo soy generoso y me porto bien con los demás, ellos estarán contentos y también se portarán bien con otros y así como una cadena - dijo Enrique

- Eso es, cariño - contestó sonriendo con dulzura la abuela.

- Claro, eso sí lo puedo hacer abuela, yo puedo evitar las guerras. Haré lo que me has dicho y, a lo mejor, cuando yo sea mayor ya no hace falta celebrar un día de la Paz sino que todos los días serán de Paz.

Preguntas de Comprensión propuestas:

¿Cómo se llama el protagonista del cuento?; ¿De qué les había hablado la seño en clase ese día?; ¿Por qué estaba triste Enrique?; Cuéntame a tu forma la historia que la abuela le contó a Enrique; A Enrique le pareció que esa historia no le servía pero ¿qué le dijo su abuela?; ¿Cómo se forman las guerras?; ¿Qué puedes hacer tú para evitar las guerras?; ¿Qué deseaba Enrique que pasara cuando él fuera mayor?

Tal vez también te interese:

La mariposa Vilma - Lectura y Comprensión 

El burrito Beni -Matemáticas