lunes, febrero 12

Felicidades por Amar - Grafomotricidad


Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primaria.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y hagan con ellos unos ejercicios de grafomotricidad que podéis encontrar en el vídeo.


felicidades-por-amar-grafomotricidadCuento 

Juan estaba sentado en la puerta de su casa serio y pensativo. Estos días oía por todas partes hablar del día de los enamorados. Juan no sabía qué era enamorados y no estaba seguro quién podría explicárselo. Finalmente decidió preguntarle a su mamá.

- Es un día especial, un día que se celebra que se está enamorado, que se quiere, que se siente amor e incluso, algunas personas, se hacen regalos - dijo su mamá.

Juan se quedo sorprendido pero no estaba seguro de haberlo entendido. Se acostó pensando en ello y deseando que llegara ese día para saber qué pasaba de especial.

Cuando se levantó a la mañana siguiente su papá le estaba dando un gran ramo de flores rojas a su mamá, ella sonreía y le daba besitos. Juan lo miró desconcertado, hoy no era el cumple de mamá.

- Buenos días Juan, felicidades cariño - le dijo su papá.

- Felicidades - le dijo también su mamá cogiéndolo en brazos y apretándolo fuerte - Felicita a tu hermanita también, Juan.

- ¿Qué pasa? ¿Es el cumpleaños de todos nosotros? - preguntó Juan fascinado.

Su papá y su mamá sonrieron cariñosamente y le recordaron que era el día de los enamorados. Este día, le recordó su mamá, es el día especial en el que se celebra el amor. Se trata de recordarle a las personas que amamos que estamos aquí, que siempre compartimos sus alegrías, que les apoyamos en sus decisiones, que nos apenamos cuando están tristes.

- Y ¿por qué me felicitáis a mí? - preguntó Juan.

- Porque es tu día, es nuestro día. Es el día especial de todas las personas que aman - respondió su mamá.

Juan hizo una lista de las personas a las que quería mucho: mamá, papá, hermanita, titos, abuelos, amigos, seño..¡Puff! Era cierto, había mucha gente a la que Juan quería y esas mismas gente también lo querían mucho a él. Entonces tuvo una gran idea, les haría un regalo por aquel día especial. A su mamá una pulsera, a su papá un coche nuevo, a su hermanita una muñeca, a su abuelo unas gafas nuevas, a su abuela unos zapatos rojos, a..

- Juan, Juan, ¿en qué piensas? - le dijo su mamá.

Cuando Juan se lo dijo a su madre ella sonrió y le dijo:

- No es necesario todos esas cosas, el día del amor no es para hacer muchos y caros regalos, es para recordar a todas esas personas que tanto te quieren que también tu los quieres a ellos. Es suficiente con una palabra amable, un beso, un abrazo o compartir con ellos algo que para ti sea muy importante. Y sobretodo, es un día para reflexionar cómo seguir demostrando nuestro amor, cada día del año, a todas ellos.

- ¿Tú lo haces mamá? ¿Tú demuestras todo el año que quieres? 

- Cuando te hago verduras a pesar de que no te gustan es porque te quiero, cuando papá te lleva al cole por la mañana a pesar de que algunos días no te apetece levantarte es porque papá te quiere, cuando la hermanita llora cuando no le dejas tus juguetes es porque te quiere y quiere hacer lo mismo que tú...En cada cosa que se hace y se dice se está demostrando el amor - contestó su mamá.

- Ya lo entiendo todo mami - dijo Juan feliz - El día de los enamorados es cuando celebramos que durante todo el año nos queremos.

Ahora, si te apetece un poco de escritura y grafomotricidad con Juan en este vídeo:



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viernes, febrero 9

La perrita Clothy y su nuevo hermano - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.

la-perrita-clothy-y-su-nuevo-hermano-matematicasCuento


A la perrita Clothy le gustaba que le prestaran atención, le gustaba que la acariciaran, que la peinaran y que la mimaran.

Cuando paseaba por la calle ladraba para que la miraran los que pasaban por su lado, si estaba en el parque ladraba a los niños en los columpios para que se le acercaran, si estaba en casa ladraba en la cocina, en el salón o en el baño para que no olvidaran que estaba allí. Era feliz siendo el centro de atención de todos los que la rodeaban. Consideraba que todos tenían que admirarla y estar sólo y exclusivamente pendiente de ella.

Un día, cuando estaba tendida en su camita descansando la siesta, oyó un ladrido pequeño, como de un perro bebé. Se levantó de un salto y fue a ver qué pasaba.

Allí, en la entrada de la casa, había un cachorro negro como el betún y con unos ojillos tiernos y simpáticos. Todos los de la casa estaban acariciándolo, abrazándolo y diciendo cosas bonitas sobre él. La perrita Clothy empezó a ladrar, como siempre, para que todos la miraran pero nadie volvió su cara.

La perrita Clothy estaba muy enfadada, ladraba y ladraba hasta quedar afónica sin que nadie le echara cuenta. El perrito recién llegado tenía toda la atención y ella ninguna.

Pusieron una preciosa cama nueva en el centro del salón para el recién llegado, le trajeron la mejor taza para el agua y el plato más bonito con su comida favorita y se sentaron a su alrededor a esperar que hiciera alguna monería absurda de perro bebé.

La perrita Clothy estaba cada vez más molesta, aquel perro feo tenía que irse. Los siguientes días se los pasó ideando travesuras para culparan al cachorro. Pero no había manera, todos adoraban a aquel perro pequeño y tontorrón, parecía que nadie recordaba que Clothy estaba allí.

Se sentía sola y abandonada, estaba triste, enfadada, desganada, no le apetecía comer, ni jugar, ni salir. La perrita Clothy se entretenía jugando un poco con las matemáticas para que el tiempo le pasara más rápido. Juega con ella haciendo estas fichas, si quieres, y después sigues con el cuento:



De pronto, una mañana se acercaron a ella, la cogieron en brazos y la abrazaron con fuerza:

- ¡Ayy! mi perrita bonita. ¿Sabes que te adoramos todos? Eres la mejor, estos día con la llegada de Pequeñín, no te hemos prestado tanta atención, pero te has portado como una perrita buena, mayor y comprensiva. ¿Qué te parece tu nuevo hermanito? Es muy pequeño y ahora necesita muchos cuidados pero en breve podrá jugar en el parque, correr junto a ti por la calle, nos divertiremos mucho y, además, cuando nosotros no estemos tu estarás acompañada.

La perrita Clothy ladró feliz, estaba encantada de recibir mimos, caricias y palabras bonitas. Ella no se había parado a pensar que con un perrito más en casa sería más entretenido y siempre tendría compañía.

La perrita Clothy, por primera vez, se acercó a mirar detenidamente a Pequeñín. Lo miró muy seria y con interés, examinándolo, pensativa, no parecía muy divertido, no hacía nada, sólo estaba allí comiendo y durmiendo. De pronto, cuando la perrita Clothy se marchaba aburrida, Pequeñín ladró con suavidad, con cariño como si supiera que Clothy era la mejor hermana del mundo. La perrita Clothy se volvió y acarició a su hermanito con ternura.

Sin duda, sería genial tenerlo en casa. Ahora sabía que había abrazos, mimos y caricias suficientes para compartirlas entre los dos.

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martes, febrero 6

A Tico le da miedo el circo - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.
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Cuento

Tico era un risueño monito simpático, travieso y ruidoso. Le encantaba jugar con sus amigos, correr por las calles, subirse en los columpios y hacer castillos en los areneros. 

La mejor amiga de Tico se llamaba Lila, era una estrella dulce y cariñosa que disfrutaba con las cosas sencillas. Juntos, Tico y Lila, vivían grandes aventuras inventando cuentos o escondiendo tesoros en el patio del colegio.

Una fría mañana de Febrero, Lila muy ilusionada, le haría a Tico un regalo muy especial. En esos días, muy cerca de casa, habían montado un circo, con fieros leones, simpáticos elefantes, ágiles trapecistas y divertidos payasos. Lila estaba encantada de ir con su amigo a disfrutar del espectáculo, seguro que a Tico le gustaría muchísimo.

Lila casi no podía esperar a llegar al colegio para darle a su amigo la gran sorpresa pero, cuando nerviosa le contó a Tico su plan, el monito empezó a llorar desconsolado. Lila no sabía como calmar a Tico, no tenía ni idea de qué le pasaba y por qué lloraba de esa manera.

Cuando, Tico, por fin, se relajó dijo:

- No quiero ir al circo, me dan miedo los payasos.

- ¿Los payasos? - dijo Lila sorprendida - ¿Por qué te dan miedo los payasos? Son divertidos y simpáticos.

Lila no lo podía entender y Tico no lo sabía explicar. El monito sólo sabía que le asustaba, que cuando los veía con sus grandes narices rojas, sus caras pintadas y sus enormes zapatos sentía miedo y quería irse con su mamá.

Cuando Tico y Lila entraron aquel día en la clase estaban tristes, muy tristes. En la asamblea los dos contaron lo que les pasaba y entonces la seño les dijo:

- El miedo es algo normal. Todos tenemos miedo de algo o de alguien. No es malo sentirse así. Decidme ¿quién tiene algún miedo?

- A la oscuridad.

- A los monstruos.

- A los dragones.

- A los perros.

- Cuando no encuentro a mi mamá en el parque.

- Eso es, todos tenemos miedo alguna vez, yo también, pero ¿Sabéis que es lo realmente importante cuando se tiene miedo?

- No seño, no lo sabemos - dijeron todos a la vez.

- Hay que saber distinguir si es un miedo imaginario o es de verdad - dijo la seño - Por ejemplo, los fantasmas no existen, sólo están en nuestra imaginación entonces ese miedo es imaginario. O por ejemplo, si le hacemos daño a un perro puede mordernos, ese miedo es real y, por eso, hay que ser prudente y cuidadoso con los animales.

Tico se quedó pensativo, no estaba seguro si su miedo a los payasos era imaginario o de verdad. Los payasos existían, no eran inventados pero no parecían peligrosos.

Su seño miró a Tico y sonriéndole con ternura le dijo: 

- Tico, a veces los miedos no tienen un motivo claro, y lo mejor entonces es enfrentarse a ellos, es decir, acompañado de tus papás, te acercas a un payaso y así sabrás si realmente te asustan.

Tico pensó que su seño tenía razón, su amiga Lila tenía mucha ilusión de ir juntos al circo y él tenía que sentir de cerca a esos payasos que tanto le asustaban para saber qué tipo de miedo era. 

Por fin, Tico y Lila fueron al circo. Los dos disfrutaron muchísimo del espectáculo, de los animales, de los trapecistas, de los malabaristas y de los payasos. 

Unos días después, cuando en su cole se celebraba el carnaval Tico decidió disfrazarse de payaso, porque ahora sabía que su miedo, era imaginario.


Ahora, si te apetece podemos jugar un poco con Tico y las matemáticas con este vídeo:





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lunes, enero 29

Abuela, ¿Cómo puedo conseguir la Paz? - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación.

Cuento:

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Enrique salió del colegio pensativo. La seño les había hablado sobre el día de la Paz y les había explicado muchas cosas. Enrique nunca se había parado a pensar sobre ello. Llegó a su casa serio, no le gustaba la idea de que tantas personas en tantos países vivieran en guerra. Enrique se preguntaba qué podría hacer él para que no sufrieran esos niños.

Cuando llegó a su casa, su abuela estaba allí, había ido a visitarlos. A Enrique siempre le daba alegría de verla pero aquel día estaba triste.

- ¿Te pasa algo Enriquito? - le preguntó su abuela.

Cuando Enrique le contó lo que acababa de descubrir su abuela se sentó en la butaca y le contó una historia.

Hace muchos, muchos años, en un precioso y lejano país no celebraban el día de la Paz, ni tan siquiera conocían la palabra Paz, o mejor sería decir que no conocían otra cosa. Era un país muy especial y maravilloso. Sus habitantes nunca discutían, ni se peleaban, ni se enemistaban, ni luchaban los unos contra los otros. En aquel país todos compartían, se ayudaban, se amparaban, se querían y respetaban.

Hasta que un día apareció allí Renqui. Era un ser malvado, perverso, egoísta, ambicioso. Disfrutaba engañando, peleando y traicionando. Buscaba la guerra allá por donde iba.

Por su actitud, poco a poco, todos los habitantes del país se fueron volviendo desconfiados, dejaron de apoyarse los unos a los otros, comenzaron las discusiones, las peleas y las guerras.

En aquel país siguió sin utilizarse la palabra Paz pero, ahora no era porque no conocieran otra cosa, sino porque siempre estaban en guerra.

A Enrique le pareció que la historia de su abuela no le solucionaba su problema.

- Abuela, pero esa historia no me sirve. Yo quiero saber qué podría hacer para que no hubiera guerras en el mundo, para que niños como yo no estén tristes, no pierdan sus casas, no se queden sin sus papás y todas esas cosas tan feas que nos ha contado la seño.

- Pues de eso va la historia Enriquito - le dijo su abuela - Si una sola persona puede provocar mucho mal una sola persona también puede provocar mucho bien.

- Pues dime cómo abuela - dijo ansioso Enrique.

- Pues si no te peleas con tus amiguitos en el recreo, si compartes tus juguetes en el parque, si no discutes con tus hermanos, si no te enfadas con tus papás...estás evitando la guerra. Si te fijas en la historia, Renqui molestaba a los demás con sus formas, con su carácter y su maldad y esas personas se enfadaban más y más hasta que siempre estaban así. Cuando muchas personas pasan mucho tiempo enojados empiezan las guerras.

- ¿De verdad abuela? Entonces si yo soy generoso y me porto bien con los demás, ellos estarán contentos y también se portarán bien con otros y así como una cadena - dijo Enrique

- Eso es, cariño - contestó sonriendo con dulzura la abuela.

- Claro, eso sí lo puedo hacer abuela, yo puedo evitar las guerras. Haré lo que me has dicho y, a lo mejor, cuando yo sea mayor ya no hace falta celebrar un día de la Paz sino que todos los días serán de Paz.

Preguntas de Comprensión propuestas:

¿Cómo se llama el protagonista del cuento?; ¿De qué les había hablado la seño en clase ese día?; ¿Por qué estaba triste Enrique?; Cuéntame a tu forma la historia que la abuela le contó a Enrique; A Enrique le pareció que esa historia no le servía pero ¿qué le dijo su abuela?; ¿Cómo se forman las guerras?; ¿Qué puedes hacer tú para evitar las guerras?; ¿Qué deseaba Enrique que pasara cuando él fuera mayor?

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miércoles, enero 24

Los calcetines mágicos - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación en el vídeo.


Cuento


los-calcetines-magicos-lectura-comprensiva
A Belén no le gustaba dormir sola en su habitación, le asustaba la oscuridad, los ruidos y las sombras. Ella quería dormir en la cama de sus papás. Por eso Belén, todas las noches, llamaba una y otra vez a su mamá. Le pedía agua, le decía que tenía frío o lloraba porque no encontraba su peluche, pero lo único quería Belén, en realidad, era dormir con sus papás.



Un día su mamá le hizo un regalo sensacional. Belén llegó a casa y en la mesa había un paquete envuelto con un bonito papel de sus dibujos animados favoritos.



- Belén es para ti - le dijo su mamá - es un regalo sorpresa.



Belén rompió el papel para abrirlo lo más rápidamente posible muy nerviosa y emocionada con el regalo. Era una cajita cuadrada rosa que tenía dibujada una varita mágica y unos calcetines. Belén abrió la tapadera de la caja con cuidado y sacó un par de preciosos calcetines.



- Son calcetines mágicos - dijo su mamá - Son para dormir.



- ¿Calcetines mágicos para dormir? - preguntó muy sorprendida Belén.



Entonces su mamá se sentó en el sofá con Belén en sus piernas y le contó la historia.



Existe un hada, el hada de los sueños, que vive en el país del descanso. Ella es la que cuida de que todos podamos descansar durante toda la noche. El hada de los sueños hace calcetines especiales para que los niños puedan dormir. Sólo hay una condición para que funcione la magia, que cada uno tiene que estar tranquilo y solo en su cama. Cuando un niño se coloca los calcetines mágicos del hada y se mete en la cama, nada les puede pasar. Los niños están protegidos por el hada de los sueños y los miedos desaparecen.



Belén estaba fascinada. Deseaba con todas sus fuerzas que se hiciera de noche para probar sus calcetines mágicos.



El día se le hizo muy largo a Belén y en cuanto empezó a oscurecer se fue a su cama. Cuando su mamá le puso los calcetines mágicos el miedo desapareció. Belén estaba contenta de estar sola y a oscuras en su habitación, sabía que con esos calcetines el hada de los sueños cuidaba de ella. Belén durmió toda la noche de un tirón, no le entró sed, ni frío, ni calor y ya no quería dormir con sus papás. Belén lo tenía decidido, todo pero que todos los días, se pondría sus calcetines mágicos y se acostaría sola en su cama.



- Mamá - dijo Belén por la mañana al levantarse - me encanta dormir solita en mi cama con mis nuevos calcetines mágicos.

En este vídeo podemos jugar y comprobar si se ha comprendido el cuento:




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lunes, enero 22

El viaje de Chupete - Grafomotricidad


Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y hagan con ellos unos ejercicios de grafomotricidad que podéis encontrar en el vídeo.


el-viaje-de-chupete-grafomotricidadCuento

María lo estaba buscando por todas partes, encima de la mesa, en su cama nueva, en la cuna de su muñeca...hasta que, por fin, lo encontró.

- Estás aquí, hay por fin, Chupete, que te quiero - dijo María feliz

Cuando María miró a su querido Chupete se dio cuenta que estaba muy triste.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás tan triste? - preguntó María

- Me tengo que ir, ya es hora de que me vaya a buscar a mi mamá. Tú y yo somos muy buenos amigos pero echo de menos a mi mami.

María se quedó muy seria y pensativa. Para ella Chupete era muy importante. Él la ayudaba a dormir, la hacía sentir segura cuando se quedaba en la guarde sin su mamá, le quitaba el dolor si algún niño la empujaba, la tranquilizaba si se enfadaba mucho...María nunca había pensado que algún día Chupete se tendría que marchar.

- Pero no puedes irte, yo te necesito mucho, mucho - dijo María a punto de llorar.

- Que va María - dijo Chupete - No me necesitas, estarás muy bien sin mí porque ya eres muy mayor y cuando te pasa algo lo sabes explicar.

- Por ejemplo - insistió María - si me quitan mis juguetes y tú estás conmigo se pasa pronto la pena pero si no estás qué haría.

- Pues le dices que no te lo quite o se lo dices a la seño o a tus papás o también puedes dejarle tu juguete, compartir también es muy divertido - le explicó Chupete.

- Y para dormir, ¿cómo podré dormir sin tí? - dijo María llorando.

- Puedes dormir con tu osito, ese tan blandito y suave, lo abrazas fuerte y dormirás estupendo con él- le contestó Chupete.

María no estaba convencida, no quería que su mejor amigo se marchara y, entonces, se le ocurrió una idea.

- Chupete - dijo María feliz - tu mamá se puede venir aquí con nosotros y así no tendrás que irte.

Chupete se quedó pensativo un momento y sonriendo le dijo a María:

- Amiga hemos pasado unos años fantásticos los dos juntos, yo tampoco me quiero ir pero debo irme con mi mamá, ella no puede venir porque tiene que estar con un niño muy pequeño que acaba de nacer y yo quiero estar con ella.

- Pero..pero...- María no sabía que decir para convencer a su amigo Chupete que se quedara.

- Además hay otra cosa, tú ya tienes dientes y a veces sin querer me muerdes y me haces un poco de daño. Por eso, cuando ya eres una niña o un niño mayor nadie tiene un chupe.

María, empezó a entender lo que Chupete le decía, era inevitable que su gran amigo se fuera de viaje. Entonces, María, le sonrió, le dio un fuerte abrazo y un gran beso y le dijo:

- Tienes razón amigo. Llevas mucho tiempo conmigo y ahora necesitas a tu mamá. Tal vez algún día puedas venir a visitarme.

- Puede ser, algún día que pase por aquí me pasaré a darte un beso. Ahora me tengo que marchar, tengo un largo viaje y mi mamá me está esperando. Te quiero María.

- Yo también a ti Chupete - dijo María.

Los dos amigos se dieron un fuerte abrazo y se despidieron felices para siempre.


Ahora puedes trabajar un poco la grafomotricidad con Chupete en este vídeo:




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martes, enero 16

El hipopótamo que quería ser jirafa - Lectura Comprensiva

Lectura y Comprensión. Es un texto pensado para niños de Infantil.


Nuestra propuesta es que los papás le lean el cuento y, para asegurarnos que lo entiendan, le hacemos unas preguntas que os proponemos a continuación.

el-hipopotamo.que-queria-ser-jirafa-lectura-comprensivaCuento

Popo es rechonchete. Sus patas son cortas y gorditas. Sus orejas son pequeñas y redondas. Su boca es aplastada y grande. Su cuello parece no existir. Es lento y torpe. 



Fifa es espigada y esbelta. Sus patas son largas y delgadas. Sus orejas son rectas y puntiagudas. Su boca alargada y pequeña. Su cuello parece no tener fin. Es ágil y veloz.

 
el-hipopotamo.que-queria-ser-jirafa-lectura-comprensivaPopo se pasa las horas mirando a Fifa. La mira como come de los árboles, como se pasea con ligereza por la sabana, como estira su largo cuello. 

Él come pasto del suelo, se pasea con sosiego por la llanura y se esconde en las sucias aguas.


¡Como le gustaría ser como ella!


Fifa quiero ser como tú - dijo Popo con tristeza.


¿Cómo yo?  - dijo Fifa muy sorprendida.


Sí, me gusta tu cuello largo, tus patas finas, comer de los árboles, correr muy rápido -dijo Popo con lágrimas en los ojos.


A mi me encantaría sumergirme en el agua. No tener que estirarme para comer. No ir siempre con prisas. Estar más regordeta. - dijo Fifa con admiración.

 
Pipo y Fifa se miraron sonriendo y dijeron a la vez : Yo quiero ser como tú.


Ambos amigos se reían a carcajadas al darse cuenta de todo lo bueno que tenían cada uno. Alto o bajo, delgado o regordete, rápido o lento, cuello largo o cuello corto, comer en el suelo o en el árbol, correr por la tierra o sumergirse en el agua. Cada uno tenía sus propias cualidades y eran maravillosas.


Desde ese día, cuando Popo y Fifa comprendieron lo especiales que eran cada uno, vivían felices, reían, comían, jugaban y disfrutaban juntos por las praderas africanas.


Preguntas de Comprensión propuestas:

¿Cómo se llamaba hipopótamo? ¿Qué era Fifa?  ¿Cómo son las orejas de Popo? ¿Cómo eran las patas de Fifa? ¿Quién tenía el cuello más largo? Popo es ______________ y _____________ mientras Fifa es ágil y veloz. ¿Qué come el hipopótamo?  ¿A quién le gustaría parecerse a Popo?  ¿Y a Fifa? ¿Qué aprendieron Popo y Fifa?  ¿Dónde jugaban estos dos amigos?


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jueves, enero 11

El camino de vuelta de los Reyes Magos - Matemáticas

Matemáticas. Es un texto pensado para niños de Infantil y primeros años de Primaria.

Nuestra propuesta es que los papás les lean el cuento y visualicéis juntos el vídeo para hacer, con vuestros hijos, unos ejercicios de matemáticas.

Cuento

el-camino-de-vuelta-de-los-reyes-magos-matematicasSiempre que se habla de nosotros se piensa en nuestra llegada. Hay canciones que hablan de nuestra llegada, los niños celebran y esperan ansiosos que lleguemos, en los Portales de Belén se representa nuestra llegada...pero, y de la vuelta, de nuestro regreso a casa...¿alguien piensa en ello?


Pues hoy nosotros os lo vamos a contar. ¿Cómo?¿Qué quienes somos? Ah, claro, jajaja, que no nos hemos presentado. Pues somos Gaspar, Baltasar y yo soy Melchor. ¿Nos recuerdas? Eso es, somos los tres Reyes Magos.


Queremos compartir con vosotros nuestra aventura, nuestro regreso a casa y lo que nos ha pasado.



Los camellos estaban un poco cansados, la noche del reparto de regalos había sido larga y fría y, por eso, decidimos utilizar nuestros poderes para regresar más rápido. Gaspar dijo las palabras mágicas e inmediatamente los tres nos encontramos a pocos kilómetros de casa, ya en el desierto.



De pronto, mi camello se puso muy nervioso, empezó a saltar y girar y salió corriendo. Gaspar y Baltasar me siguieron hasta que los animales pararon dentro de una montaña de arena. Miramos a nuestro alrededor sorprendidos y desorientados. Estábamos en un lugar oscuro, frío y de extraño olor. Había muchos niños, todos vestían de negro y estaban tristes, muy tristes.



Como había poca luz, Baltasar sacó de su turbante un gran linterna para iluminarnos. Miramos asombrados todo lo que nos rodeaba, casa negras, cielo negro, suelo negro, y niños muchos niños, todos vestidos de negro y tristes muy tristes. Nosotros, con todos los lugares que hemos visitado, nunca jamás habíamos visto ninguno así. Allí nadie reía, ni saltaba, ni jugaba…



Nos acercamos a uno de los niños y le dijimos:



- Hola, ¿cómo te llamas?



- ¿Yo?, no lo sé, no tengo nombre, aquí nadie tiene nombre.



- ¿No tenéis nombre? ¿Y entonces cómo os llama vuestra mamá a comer o vuestro papá para recoger los juguetes o vuestros amigos cuando quieren que vayáis a jugar?



- ¿Mamá, papá, juguetes? No sé que son esas cosas, aquí no hay nada de eso.



Los tres nos quedamos sin palabras. Nosotros veníamos de estar toda una noche repartiendo regalos para todos los niños y, resulta, que estos ni siquiera tenían un nombre, un papá o una mamá.



Cuando pasado unos minutos Gaspar recuperó la voz dijo:



- Baltasar, Melchor, tenemos que hacer algo. Tenemos que utilizar nuestra magia para que estos niños tengan un regalo.



- Me parece muy buena idea - dijo Baltasar.



- A ver niños, poneros en cola, una detrás de otro, y venid a pedirnos cada uno lo que queráis, lo que más os guste, queremos dejaros un regalo, igual que hemos hecho con los demás niños del mundo, para que estéis contentos y felices.



Cuando se acercó la primera niña dijo:



- Hola, yo no se quién sois, ¿qué es un regalo?



- Un regalo - dijo Gaspar - es algo que te apetece mucho tener y que nosotros, como somos los Reyes Magos, te daremos como muestra de cariño y como premio por ser una niña tan buena.



- Claro, nos puedes pedir, cualquier cosa, lo que más te guste, somos los Reyes Magos, podemos regalarte lo que quieras - dijo Baltasar.



La niña reflexionó un poco y dijo:



- Quiero una familia para todos los niños que hay aquí.



Los tres Reyes nos miramos sorprendidos, la niña no había pedido una muñeca, ni una bicicleta, ni un puzzle...Pero hicimos nuestra magia y de inmediato todos los niños y niñas tenían una familia.



El siguiente niño de la cola dijo:



- Quiero un nombre para cada uno de los niños que hay aquí.



De inmediato le concedimos el deseo.



- Quiero - dijo la siguiente niña de la cola - que podamos ver el sol, el cielo, la luna y las estrellas.



De nuevo, los tres, con nuestra magia, abrimos la oscura montaña para que entrara la luz.



- Quiero, quiero - dijo el siguiente niño - quiero...pues ya no se que más pedir, tengo familia, tengo un nombre que me distingue de los demás y tengo la naturaleza. Ya no hay nada más que se pueda pedir.



Aquellos niños y niñas sonreían sin parar, saltaban y bailaban al son de una música que sólo se oía en sus corazones. Nosotros, Gaspar, Baltasar y yo, seguimos nuestra camino contentos de que, ahora sí, todos los niños habían recibido su regalo.

Te apetece ahora jugar un poco con los Reyes Magos y las matemáticas, pues mira este vídeo:



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